México-EEUU: tiempos complicados

Las críticas lanzadas al acuerdo con México, especialmente que no hay compromisos nuevos, irritaron a Trump

José Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México
José Carreño / Desde afuera / Heraldo de México

os próximos 18 meses serán un período particularmente complicado en las relaciones entre Estados Unidos y México.

No es casualidad, por cierto, que ese periodo de tiempo coincida con la campaña electoral de EU, que culminará con las elecciones del 2 de noviembre de 2020.

Y tampoco que varios temas vinculados con México –migración, comercio, seguridad– serán usados por el presidente Donald Trump en su campaña de reelección.

El acuerdo alcanzado el viernes 7 de junio permitió que los dos gobiernos reclamaran victoria en el problema creado por la amenaza del presidente Trump de imponer aranceles a productos mexicanos si no se controlaba la llegada de inmigrantes centroamericanos.

El convenio anunciado el viernes indicó que EU desistía de su propósito a cambio del verificable compromiso mexicano de controlar el flujo de refugiados y su disposición a ser primer país de asilo.

La renuncia estadounidense a aplicar tarifas fue señalada como un triunfo diplomático en México mientras el compromiso migratorio mexicano fue presentado por Trump como una victoria política.

Y en ambos casos encontraron escepticismo.

En el caso de México, las dudas se refieren a su capacidad para lograr a mediano plazo un serio control migratorio y de la frontera sur.

El despliegue de seis mil hombres de la Guardia Nacional puede tener un efecto de corto plazo, pero hay demasiados problemas estructurales involucrados como para ser resueltos sólo con una presencia policial sin infraestructura de apoyo.

Los resultados, se cree, serán suficientes para una revisión positiva en el plazo de 45 días convenido para negociar si México fuera usado como tercer país seguro.

Al mismo tiempo, hay dudas respecto a la posibilidad de que el presidente Trump llegue a  imponer aranceles comerciales que tendrían un impacto negativo para la economía estadounidense y en especial estados favorables a los republicanos. Y menos aun en temporada electoral.

Pero eso no evitará que Trump use una retórica de crisis basada en los mismos temas que hicieron su campaña electoral en 2016, aunque con ajustes como el nuevo acuerdo comercial norteamericano –cuya ratificación está en el aire–, migración  seguridad.

Y todos ellos tienen a México como referencia.

Las críticas lanzadas al acuerdo con México, especialmente que no hay compromisos nuevos, irritaron a Trump. El mandatario se quejó de hecho de la falta de aprecio por sus logros.

Pero tanto en EU como en México hubo quejas por falta de claridad y lo que se vio como un evidente juego político del presidente de EU, que según la prensa de su país,  creó el problema, estableció los términos y aprobó el trato final.

Si eso fuera así y según el servicio de análisis estratégico Eurasia Group todo indica que lo es, deja abierta la posibilidad de que Trump vuelva a amenazar los aranceles en México en el período previo a las elecciones del próximo año.

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@CARRENOJOSE1

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