México ante el choque de los capitalismos

Debemos dejar debates sobre “neoliberalismo” y entrar en uno sobre un capitalismo incluyente

Claudia Ruiz Massieu / Senadora de la República por el PRI / El Heraldo de México

En su más reciente edición, la revista Foreign Affairs pone sobre la mesa un debate de la mayor relevancia: el futuro del capitalismo en el siglo XXI.

Entre los análisis de este dossier, destaca el de Branko Milanovic (El choque de los capitalismos), con una tesis puntual: el capitalismo está para quedarse; este sistema ha creado más prosperidad que cualquier otro, prácticamente todos los países lo usan, y no existe ningún modelo económico alternativo viable. Lo demás es demagogia. La pregunta entonces no es qué opción hay frente al capitalismo, sino qué tipo de capitalismo queremos.

Para Milanovic hay dos modelos en pugna. Por una parte, el capitalismo liberal-meritocrático, liderado por Estados Unidos. Éste va de la mano con la democracia y genera sociedades con Estado de derecho y libertades. Sin embargo, crea élites económicas y financieras capaces de capturar el sistema político y a sus representantes. Por otro lado, está el capitalismo político, con China a la cabeza. Este suele lograr altas tasas de crecimiento económico, pero a cambio de sostener gobiernos autoritarios, sin garantías, donde el Estado está por encima de los ciudadanos.

En el primer modelo, la economía se sirve de la política y en el segundo es la política quien se sirve de la economía, ambos tienen un denominador común: la creciente desigualdad, que agravia a sectores sociales y provoca brotes de ingobernabilidad. Frente a esto, Milanovic propone un capitalismo popular, que aliente la capacidad de la iniciativa privada para generar riqueza, pero donde el Estado sea más activo proveyendo servicios públicos; oportunidades laborales y escolares, y distribuya mejor los activos. En este sistema debería haber un sólido sistema de campañas electorales financiadas con dinero público para asegurar pluralidad democrática.

En México, la 15ª economía mundial, debemos abandonar los debates estériles sobre el neoliberalismo para entrar en uno sobre cómo construir un capitalismo incluyente y sostenible a largo plazo. Éste debe ser un debate nacional, en el que participe gobierno, sociedad civil, empresarios, sindicatos y académicos.

Si queremos poner en marcha una transformación de la vida pública y tener un México donde nadie sea excluido de los derechos y oportunidades que corresponden, debemos atender con seriedad los temas de fondo. Recordemos que nuestra población está envejeciendo y el sistema de pensiones se ve amenazado; la economía está estancada; los trabajos informales aumentan, perpetuando pobreza y marginación.

Al mismo tiempo, vemos una peligrosa erosión del respaldo social a muchas instituciones y prácticas democráticas, en parte por desencanto y en parte alentado por algunas instancias de gobierno. La creciente violencia empieza a provocar rechazo a principios fundamentales en libertades y derechos humanos.

Todos los actores políticos y sociales tenemos mucho trabajo por delante para hallar una propuesta de capitalismo popular que no sólo sirva en términos técnicos, sino que, primeramente, convenza a la gran mayoría de las y los mexicanos.

POR CLAUDIA RUIZ MASSIEU

SENADORA DE LA REPÚBLICA POR EL PRI

@RUIZMASSIEU

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