México apostará por gobernadores

Para ganar la ratificación del acuerdo, hay que cambiar la imagen de que el nuevo T-MEC se lleva los empleos estadounidenses a México

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Para que México consiga que el Congreso en Washington ratifique el tratado comercial con México y Canadá, necesitará contratar cabilderos que sepan manipular los votos en Washington, y eso cuesta mucho dinero. Por ahora lo que México está haciendo es tratar de convencer a todas las voces importantes enEstados Unidos.

Los intereses a favor y en contra son tantos que ya varios grupos de republicanos representantes de industrias con inversiones en México reunieron entre 15 y 20 millones de dólares sólo para arrancar el trabajo de cabildeo. Esos millones son un primer enganche, para una ofensiva en la que el gobierno mexicano tendrá que invertir decenas, quizás centenas de millones de dólares

Para ganar la ratificación del acuerdo, hay que cambiar la imagen de que el nuevo T-MEC se lleva los empleos estadounidenses a México, hay que convencer a muchos, que el acuerdo es garantía de que las empresas de Estados Unidos y su agricultura seguirán expandiéndose, creando empleos gracias a su comercio con México y Canadá.

Mientras tanto, el Parlamento canadiense como el Congreso mexicano siguen esperando que sea el Congreso en Washington el que primero ratifique el tratado. Pero, esa falta de prisa ya consiguió que este asunto se convierta en tema de la naciente campaña presidencial demócrata en Estados Unidos, y en ella varios candidatos se están pronunciando en contra del acuerdo.

Entre ellos el senador independiente Bernard Sanders esta haciendo más ruido que todos.

Bernie, es tan popular que después de declarar su candidatura el martes, en solo 3 días recibió 10 millones de dólares para su campaña en donativos de la gente de entre 1 y 20 dólares. Parte de esa popularidad es la oposición de Sanders a la ratificación del tratado.

Como si eso no fuera ya un problema, ahora los demócratas liderados por la congresista Rosa De Lauro de Connecticut, quieren renegociar precios, patentes y fabricación de medicinas, porque dicen el nuevo tratado sólo beneficia a las grandes farmacéuticas y quieren revisar también los acuerdos de protección laboral y protección al ambiente

Y como la oposición no esta separada por partidos, varios republicanos, movidos por el congresista Kevin Brady de Texas dicen que no ratificaran nada hasta que Trump les quite a México y a Canadá los aranceles en el acero y el aluminio.

Por todo esto, el subsecretario para América del Norte, Jesús Seade Kuri esta hoy en Washington aprovechando que durante 2 días los gobernadores del país están reunidos aquí. A quien mejor para influir en los estados para la aprobación del acuerdo que a sus propios gobernadores. La embajadora de México Martha Bárcena ya también cabildeó a los alcaldes de las ciudades que en este país se benefician por comerciar con México.

Conclusión: La batalla apenas se ve al futuro. Así, contratar cabilderos e influir en las voces más importantes es lo más hábil y lo único que México puede hacer por la ratificación, al menos por ahora.

*Periodista

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@armandoreporta

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