Mejores procedimientos en la construcción de una ciudad

Este gobierno realizó estudios de trayectos y demanda, y reuniones con todas las empresas

Dunia Ludlow / Heraldo de México / Columna Editorial
Dunia Ludlow / Heraldo de México / Columna Editorial

La historia de los permisos para monopatines eléctricos (scooters) y bicicletas sin anclaje muestra la decisión de este gobierno por combatir la corrupción y aplicar principios de innovación y máxima transparencia. También es un ejemplo de los riesgos generados por empresas o personajes con comportamientos deshonestos y dispuestos a desinformar a la opinión pública para no avanzar en la construcción de una mejor Ciudad. Recapitulemos.

En la administración pasada, estos permisos se otorgaron de manera discrecional y sin calcular su utilidad e impacto. Por eso, las imágenes frecuentes de cientos de bicicletas apiladas y desordenadas en Reforma, Condesa y Polanco, entre otras zonas, que llevó (con razón) al disgusto de los vecinos.

En este gobierno se realizaron estudios de trayectos y demanda, y se llevaron a cabo reuniones siempre con todas las empresas de micromovilidad, sin encuentros privados o particulares.

Posteriormente se definió una subasta: primero se revisaron las características técnicas de los vehículos y se estableció que ninguna ganaría más de 50%; segundo, las empresas ofrecieron la contraprestación económica que pagarían a la ciudad, la cual se utilizará para instalar infraestructura segura y ordenada; y tercero, frente a sus representantes legales, las ofertas fueron introducidas a un sistema informático para obtener de manera objetiva y automática la mejor combinación para la ciudad. Dos de las empresas ganadoras, Mobike y Lime, a pesar de participar y aceptar todo el proceso, de último minuto se negaron a pagar la contraprestación que ellos mismos ofrecieron. Con ello intentaron regresar al juego anterior: negociaciones particulares, alteración de las normas y manipulación de la información.

Las ganas de jugar a su modo los llevaron a iniciar acciones judiciales y mediáticas aludiendo la falta de certeza jurídica y echando mano de la desinformación. Ninguna solicitud de suspensión ha procedido, por lo que el procedimiento y las reglas, definidas entre todos, quedan en firme. En apego a derecho, se retiraron las bicicletas del espacio público que pertenece a la ciudadanía. En la ciudad que se construye para todos, los permisos vacantes fueron asignados a otras empresas que también participaron en todo el proceso, que la Secretaría de Movilidad está por concluir de manera impecable.

La ciudad tendrá 4 mil 800 bicicletas sin anclaje, 3 mil 500 motopatines y casi 40 millones de pesos para infraestructura. Es producto de un procedimiento que, si bien puede ser perfectible, hoy no está a discreción de ningún corrupto. Sobre el tema, Claudia Sheinbaum concluyó: Había una costumbre de que se emitía una norma y no pasaba nada porque se resolvía con corrupción, y aquí esto se acabó.

POR DUNIA LUDLOW DELOYA

COORDINADORA DE LA AUTORIDAD DEL CENTRO HISTÓRICO

@DUNIALUDLOW

edp

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