Más niños en el Vive y menos con el crimen organizado

Dentro de estos eventos, niños y adolescentes pueden encontrar motivaciones para encaminarse a sobresalir y los alejen de las peticiones del crimen

Héctor Escalante / Articulista invitado / El Heraldo de México
Héctor Escalante / Articulista invitado / El Heraldo de México

Este fin de semana se lleva a cabo uno de los festivales más importantes de nuestro país, el Vive Latino. Podemos considerar al Vive como el padre de todos los festivales que se realizan en México, dejando al de Rock y Ruedas de Avándaro, de 1971, como el abuelo de ellos. Se espera en esta edición alrededor de 150 mil asistentes, muchos de ellos niños y adolescentes menores de 18 años.

Según un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aproximadamente 30 mil menores de 18 años han sido utilizados por alguna organización delictiva para cometer algún ilícito, como el secuestro o extorsión.

El documento señala que las organizaciones delictivas intentan reclutar a niños desde los 10 años en distintas partes del país.

Los festivales culturales y musicales son una oportunidad para encaminar a niños y adolescentes a conocer distintas expresiones artísticas.

Dentro de estos eventos pueden encontrar motivaciones para encaminarse a sobresalir en actividades que también les sean atractivas y los aleje de la tentación de acceder a las peticiones del crimen organizado.

Sería deseable que el gobierno impulse este tipo de espacios. Si bien el Vive Latino es un festival privado, es notable la conexión que existe entre estos eventos y los jóvenes. El acumulado en 20 años de ediciones es de más de 2 millones de asistentes.

El apoyo a la cultura nunca será un gasto innecesario, al contrario, se deben redoblar esfuerzos y encontrar mecanismos para acercar a más niños a la cultura, en cualquier expresión.

La vida de un joven involucrado en alguna de las organizaciones dedicadas al crimen organizado, y que tiene algún tipo de responsabilidad dentro de sus estructuras, es de solamente tres años.

Según el informe Violencia, niñez y crimen organizado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, publicado en 2015, los niños están involucrados en toda la línea de la industria, los más pequeños trabajan como vigilantes, los más grandes se ocupan del traslado de la droga y a partir de los 16 empiezan a ser contratados como sicarios.

El Vive Latino es un festival exitoso, cada edición garantiza la asistencia de más de 100 mil personas. El evento ha sido parte de una generación que se identifica con él y espera cada año su edición. Debemos pugnar por más eventos que involucren a jóvenes y niños, eventos públicos y privados que se generen no sólo en la Ciudad de México, sino en todo el país.

El combate a la delincuencia organizada también pasa por la prevención y la generación de oportunidades, los recursos directos pueden ser atractivos, pero no son la única solución.

Además de otorgar esos recursos, sería deseable que las instituciones busquen opciones para ampliar los espacios culturales.

Los festivales son una buena oportunidad para generar empatía con los más jóvenes. Este fin de semana miles de ellos tendrán la oportunidad de estar en la edición 20 del Vive Latino. Hagamos votos para que en nuestro país veamos más niños en los festivales y menos reclutados por el crimen organizado.

 

@HECTOR_ESCA

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