Martha García Rivas: Productividad y sustentabilidad, una armonización obligada

El pasado 22 de mayo, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó a presentar una iniciativa de ley que armonice políticas públicas para el cuidado de la biodiversidad


Ayer se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, una conmemoración establecida por la Organización de las Naciones Unidas en 1972 que, en esta edición, tuvo como tema central la conexión de las personas con la naturaleza para admirar su belleza pero, sobre todo, para reconocer lo mucho que necesitamos de ella. Considerando esta necesidad, durante la Decimotercera Reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP13), realizada en diciembre de 2016, México propuso integrar la biodiversidad en políticas de sectores como el agrícola y el forestal.

Esta propuesta adquiere mayor relevancia si consideramos, por un lado, los bienes y servicios a los que tenemos acceso gracias a la naturaleza y, por el otro, la necesidad de incrementar los ingresos de la población y disminuir las condiciones de pobreza.

En este contexto, durante la celebración del Día Internacional de la Biodiversidad, el pasado 22 de mayo, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó al Ing. Rafael Pacchiano, titular de la SEMARNAT, y al Lic. José Calzada, titular de la SAGARPA, a presentar una iniciativa de ley que armonice políticas públicas para el cuidado de la biodiversidad y para generar mayor productividad agrícola.

La coordinación entre estas dependencias se da, además, en el marco del acuerdo suscrito por ambas, durante la COP13, para desarrollar acciones conjuntas con la finalidad de preservar los bosques y selvas y fortalecer la sustentabilidad alimentaria. Esta coordinación es estratégica, ya que en diversas actividades, se requiere la participación de ambas secretarías. Ejemplo de ello es la producción de uno de los frutos que mayor reconocimiento le dan a México a nivel mundial, el aguacate, puesto que en los últimos tiempos, la ampliación de zonas utilizadas para su cultivo, ha transformado ecosistemas, disminuyendo servicios ambientales y biodiversidad.

Ante esta situación, la armonización de políticas públicas de sustentabilidad y de productividad se vuelve no sólo positiva, sino obligada. No se trata, desde luego, de supeditar el actuar de la SAGARPA a los requerimientos de la SEMARNAT, o de aplicar criterios ambientales únicamente cuando no afecten el crecimiento económico de una región. La tarea es mucho más amplia y compleja.

El objetivo de armonizar estas políticas es definir un marco legal y de acción común, que desarrolle mecanismos institucionales para garantizar que el fomento de la productividad agrícola  respete las capacidades de carga de los ecosistemas forestales, y se dé a un ritmo que no ocasione su disminución o deterioro a largo plazo.

Es claro que, además de estos mecanismos institucionales, se requiere de un importante esfuerzo para generar conciencia en todas las autoridades, organizaciones y ciudadanos sobre los peligros y amenazas de incrementar las actividades productivas, sin tomar en cuenta los límites del aprovechamiento sustentable.

En congruencia con esta integración de políticas públicas y recuperando la convocatoria de la ONU, la SEMARNAT y la SAGARPA continuarán trabajando para cumplir con esta instrucción presidencial.

 

*Subsecretaria de Gestión para la Protección Ambiental de la SEMARNAT

@marthagrivas

¿Te gustó este contenido?