Arely Gómez y los hoyos negros

Los agujeros negros persiguen a Arely Gómez. Lo mismo en la PGR que en la Secretaría de la Función Pública, los monstruos del inframundo la persiguen.

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Algo o alguien bajo tierra la trae con doña Arely Gómez, porque túneles, agujeros, hoyos negros o socavones se le cruzan en el camino con frecuencia y ponen en riesgo su chamba

Como Procuradora General de la República, el primer hoyo al que se asomó –en vivo y a todo color- fue aquel escarbado hace dos años en la regadera de una celda de Almoloya, por el que escapó el Chapo Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, la noche del 11 de julio del 2015.

El segundo, cortesía de Tomás Zerón y Jesús Murillo Karam, fue el hoyo negro de la llamada verdad histórica –desmontada por los expertos internacionales del GIEI en abril del 2016- y el propio agujero del basurero de Cocula en el que supuestamente fueron incinerados los cuerpos de los normalistas de Ayotzinapa.

El tercero, ya como Secretaria de la Función Pública –y a quien corresponde deslindar responsabilidades-, el socavón del Paso Exprés de Cuernavaca que a la fecha tiene en capilla a todos los involucrados en su construcción, desde el secretario de Comunicaciones, Gerardo Ruiz Esparza, pasando por subsecretarios, ex subsecretarios, constructoras, contratistas, supervisores…

Y habrá que mencionar un cuarto caso, no menos importante, en el que le toca a Arely Gómez, desde la titularidad de la SFP, asomarse:

-El de los múltiples hoyos negros abiertos por distintas dependencias del Estado en Universidades públicas –para desviar y desaparecer miles de millones de pesos vía empresas fantasmas-, según documentaron Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción, en su minuciosa investigación-reportaje titulada La estafa maestra.

Involucrados en dicha estafa –según la investigación periodística- estarían, entre otros, la Secretaría de Desarrollo Social, con Rosario Robles como titular; el Banco Nacional de Obras, con Alfredo Del Mazo al frente, y Petróleos Mexicanos en la gestión de Emilio Lozoya.

Los monstruos del inframundo acechan.

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Monreal y la encrucijada.– Ayer por la mañana, Ricardo Monreal le comentó a Ciro Gómez Leyva que estaba terminando su ciclo en Morena y que estaba escribiendo un libro desde hace 30 días.

Lo primero se veía venir. Lo segundo, el libro, me llamó la atención el título que eligió: La encrucijada.

Más que el significado de la palabra (Encrucijada: lugar donde se cruzan varios caminos/Situación difícil o comprometida en que hay varias posibilidades de actuación y no se sabe cuál de ellas escoger) me sorprendió la elección del título.

Es el mismo que Manuel Camacho Solís dio a un libro suyo hace 16 años, —La Encrucijada, editado por Océano- en el que se preguntaba por qué habíamos perdido tantas oportunidades en la historia de México.

A lo que él mismo respondería con esta hipótesis: A la existencia de una tendencia a la concentración del poder.

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Morena pide dos comisiones.- La bancada de Morena en la Cámara de Diputados pidió a la Junta de Coordinación Política se le den dos comisiones ordinarias más, dado que su Grupo Parlamentario consta ahora de 48 diputados, por lo que le tocan seis comisiones en total.

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Gemas: Obsequio de Guillermo del Toro al recibir el León de Oro del Festival de Cine de Venecia por su película La forma del agua: Todo lo que sé es que si te mantienes puro y continúas teniendo fe en lo que sea que la tengas depositada –en mi caso son los monstruos-, eventualmente las cosas salen bien.

marthamercedesa@gmail.com

Columna anterior: Una granada de fragmentación

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