Mariátegui en México

Amauta fue un espacio de libertad, de encuentro y contradicciones, pero sobre todo de debate vanguardista y de circulación de arte de vanguardia

Víctor Hugo Morales Meléndez / Embajador de Perú en México / Columna_Invitada / El Heraldo de México
Víctor Hugo Morales Meléndez / Embajador de Perú en México / Columna_Invitada / El Heraldo de México

José Carlos Mariátegui es el pensador social más innovador del marxismo latinoamericano, un referente intelectual en tiempos de transformación. Este peruano del sur profundo, fue un intelectual y prolífico periodista, con una consistente lucha sindical y una posición antimilitarista derivada de su paso por Italia en tiempos del Duce.

Por encima de lo que determinaba la ortodoxia marxista, entendía a la cultural como un potenciador del pensamiento revolucionario para la construcción de un mundo nuevo, contrahegemónico. De ahí que se alineó y fomentó al vanguardismo predominante en los años 20 del siglo pasado; corriente que se presentaba como movimiento contracultural a la hegemonía imperante, en el que predominaba la libertad de manifestación de ideas y de creación.

Este empuje de ruptura y renovación, llevó a Mariátegui a crear redes culturales en toda América Latina, teniendo como punto de encuentro Amauta, la revista icónica de la cultura vanguardista peruana y, acaso, latinoamericana; un espacio para la libertad creativa, para una nueva forma de entender la política y para la reivindicación del indigenismo. Amauta fue también un foro para el diálogo, el intercambio de ideas y apreciaciones políticas y estéticas de artistas e intelectuales que expandió su influencia y prestigio a un gran número de países a través de redes personales casi inimaginables e imposibles desde la perspectiva de las plataformas de telecomunicación actuales.

En sus páginas desfilaron, durante los cinco años que duró el proyecto, textos y obras de personalidades que ahora nos resultan icónicas: André Breton, Luis Cardoza y Aragón, Julia Codesido, Víctor Raúl Haya de la Torre, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, José Ortega y Gasset, César Vallejo y José Vasconcelos.

Amauta abrevó los ecos expansivos de la Revolución Mexicana y de la Revolución de Octubre, para la transformación de la sociedad peruana, proyecto de que tuvo como correlato los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, obra fundamental para entender su proyecto.

Ahora, los mexicanos tenemos la oportunidad de adentrarnos al universo de Mariátegui con la muestra que presenta el Museo de Arte de Lima, de la mano del Blanton Museum of Art, en el más relevante espacio de México, el Palacio de Bellas Artes: Redes de vanguardia: Amauta y América Latina, 1926-1930, hasta el 12 de enero de 2020.

La exposición tiene el mérito de retrotraer el vanguardismo y la vitalidad de aquellos años a un espacio de transformación, que bordea ya los años 20 del actual siglo.

El visitante se sentirá invadido por los grandes ojos de Nahui Ollin de la mano del Dr. Atl; se adentrará al mundo andino con las obras de José Sabogal; sentirá la lucha por la tierra con la obra Zapata de Siqueiros; se conmoverá ante la noble entrega de la Maestra rural de Diego Rivera, y estremecerá ante el talento de Carlos Quízpez Asín, al proyectar la sensualidad en Nocturno. En suma, Redes de vanguardia es es un regalo del Perú para el espectador mexicano.

POR VÍCTOR HUGO MORALES MELÉNDEZ 

EMBAJADOR DE MÉXICO EN PERÚ

COLABORADOR

eadp

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