Marcelo le gana el paso a Olga

Lo que está sucediendo en nuestras fronteras revela claramente que las decisiones de Ebrard se están imponiendo

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Los acorralaron desde la mañanera y ni con la conferencia de prensa conjunta Gobernación-Cancillería (en Relaciones Exteriores) lograron salir airosos.

La imagen del gobierno mexicano frente a la migración y al gobierno de Estados Unidos es cada vez peor.

Las durísimas –grotescas e indignantes- imágenes del operativo de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración (INAMI) deteniendo a más de 300 migrantes hondureños en Pijijiapan, Chiapas, fue el origen de lo que ocurrió el martes en términos de comunicación.

Como era de esperarse -por lo terrible del asunto-, el asunto se trató tempranito en la reunión de seguridad con el Presidente. Lo ratificó el propio Andrés Manuel López Obrador en la conferencia mañanera cuando la corresponsal de la agencia AP le preguntó del tema.

Vale la pena rescatar algunas de sus preguntas porque ni en Palacio Nacional, ni después en cancillería, hubo respuesta puntual a sus cuestionamientos –y los de otros periodistas-. Planteamientos que reflejan una visión de lo que acontece en materia migratoria en nuestro país, más allá de la versión oficial y de las evasiones y de los silencios de las autoridades: -Dice el INAMI que los migrantes intentaron agredir a los agentes de Migración y que por eso llamaron a la Policía Federal. Periodistas de AP estaban ahí presentes, no vieron en ningún momento ese tipo de agresión.

La respuesta del lado mexicano fue que sí hubo agresión, pero no presentaron pruebas.

-Hay observadores en Chiapas que están hablando de muchas contradicciones en la política del gobierno hacia los migrantes… Respuesta oficiosa, generalidades.

-¿Cuántos retornados de Estados Unidos aguardan en México en espera de la respuesta a su petición de asilo?

Aquí sí que pusieron el dedo en la llaga, porque desde EU existe la versión de que Marcelo Ebrard aceptó que México fungiera como tercer país seguro –cosa que él niega- y en la Secretaría de Gobernación, de la que depende la política migratoria dentro del país, consideran que el canciller ha usurpado sus funciones.

Así que cuando le tocó responder a Olga Sánchez Cordero esa pregunta levantó tanto el tono de voz y respondió de manera tan golpeada –con un galimatías por añadidura al son de que estaban a la espera de la suspensión de la suspensión de la suspensión- que más parecía revelar su enojo hacia su compañero de gabinete.

Se preguntarán de paso, ¿por qué la conferencia conjunta se dio en la SRE y no en Segob, si el INAMI y Gobernación les compete el tema dentro de nuestras fronteras? ¿Acaso Marcelo ya lleva mano?

Así parece. Y no sólo es cuestión de formas, es sobre todo lo que revelan los hechos. La realidad. Lo que está sucediendo en nuestras fronteras. Ebrard se está imponiendo.

Y su política, su visión y sus acuerdos con los vecinos del norte no van en concordancia con los de Gobernación.

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GEMAS: Obsequio de Alfonso Durazo, secretario de Seguridad: Nuestra patria está dolida.

 

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@MARTHAANAYA

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