Marcelo confirma

Trump amenazó con el petate del muerto, no iba a aplicar los gravámenes porque no le convenían a productores de EU

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México
Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, confirmó ayer lo que en este espacio hemos comentado sobre el acuerdo migratorio con Estados Unidos, del que nadie conoce su texto, ni siquiera el Senado de la República.

Primero reconoció: No ganamos todo, pero sí ganamos que no haya tarifas arancelarias a los productos que México exporta a los Estados Unidos. La realidad fue, apuntan los observadores, que Trump nos amenazó con el petate del muerto porque no iba a aplicar los mencionados gravámenes porque no le convenían a los productores de Estados Unidos. ¡Pues si no es idiota! Exclamaron aquéllos.

Ayer, Trump declaró: No será necesario volver a amenazar con aranceles a México, porque cooperará para contener la migración hacia Estados Unidos. Aunque, por si por alguna razón no hay cooperación, podemos volver a nuestra posición muy rentable de los aranceles, pero no creo que eso vaya a ser necesario.

Segundo: Afirmó que los Estados Unidos se encabronaron (no con esa palabra, claro) porque México abrió el zaguán de par en par a los centroamericanos que huyen de la violencia, la inseguridad y la miseria en sus países. Así lo explicó Marcelo: En una reunión muy dura (no porque nos iban a agarrar a madrazos, sino porque nos pusieron un ultimátum) con el vicepresidente de Estados Unidos nos reclamaron el gran número de personas que habían aprehendido en su frontera (140 mil). Con esa tendencia a fines de año estarían llegando 1 millón 600 mil. Por eso terminamos sellando la frontera sur, quiso decir.

Tercero: Reconoció que seremos el patio trasero de Estados Unidos con la siguiente declaración: Estados Unidos nos pidió admitir 10 mil personas en México mientras termina su proceso de asilo en aquel país; les vamos a dar trabajo, seguridad social, hospedaje y todo lo que quieran.

Cuarto: Estados Unidos no le va a meter ni un clavo al plan de desarrollo integral para Centroamérica (el de los 5 mil mdd anuales que el mismo canciller presumió hace un par de meses). Así lo dijo Marcelo: Estados Unidos rei-tera su beneplácito (nada más su beneplácito) al plan de desarrollo integral lanzado por el gobierno de México en conjunto con los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras para promover los objetivos del desarrollo.

Mientras Ebrard reconocía lo anterior y todos estaban felices de contentos por el acuerdo migratorio, el senador Ricardo Monreal declaraba: Tampoco lancemos las campanas al vuelo. Vamos a estar sometidos a las presiones, dado que hay campaña electoral en Estados Unidos, y van a intentar tomarnos como sparring para dar mensajes a sus votantes… tengamos cuidado de no caer en este juego electorero. Y advirtió: En la Cámara Alta le creemos a Ebrard Casaubón que no hubo nada más allá de lo convenido el viernes pasado en Washington, pero si en un mes Trump revelara algo que puede ser perjudicial para nuestro país, entonces incurrirían en responsabilidad quienes hayan mentido al Senado, incluido el canciller, señaló.

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@LUISSOTOAGENDA

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