Maquinaria de desprestigio

El daño a la imagen pública es irreparable. El caso de Rafael Márquez ejemplifica el canibalismo de la sociedad mexicana para despedazar a cualquiera


Rafael Márquez está sujeto a investigación por su PRESUNTA participación en los negocios de un lavador de dinero del narco, Raúl Flores Hernández. El futbolista y el cantante de banda Julión Álvarez habrían actuado como prestanombres o testaferros.

El comunicado del Departamento del Tesoro en los Estados Unidos, que es el equivalente al SAT o Sistema de Administración Tributario de México, es preciso. Ahora, estimado fan, ¿de dónde rayos salen los ataques que tildan al atlista de narcotraficante, delincuente declarado, entre otros?

Es cierto que la justicia estadounidense es reconocida por su rigor, y que no habrían mandado un comunicado al vapor e informan que fueron 10 años de investigaciones previas. Pero vale la pena analizar cada punto.

PRESUNTO significa algo que es supuesto con base en indicios, pero no confirmado ni mucho menos seguro. Indicios son hechos ocurridos que deben corroborarse, independientemente a la atribución de responsabilidades.

La investigación del Departamento del Tesoro sigue, y bajo este anuncio prohibe a los estadounidenses entablar negociaciones con las personas mencionadas, por lo que las autoridades congelan todas sus cuentas bancarias en ese país, acción emulada por el SAT en México.

Una etapa de investigación más profunda incluirá las declaraciones de los mencionados y determinará la responsabilidad de los hechos o su deslinde. NO son inculpados.

No se trata de liberar de sospecha a Márquez ni de tomar partido para una u otra cosa, pero HAY QUE ESPERAR el final de las investigaciones, su debido proceso.

El verdadero periodismo no especula. Es increíble la sarta de banalidades comentadas y difundidas por oportunistas de los medios, incluso gente con cierto reconocimiento, que a la media hora de conocerse el caso ya emitían columnas sentenciando en el tribunal de la opinión trivial al jugador.

El gran José Carreño, editor de la sección ORBE de El Heraldo de México, lanza una pregunta al aire: Ante toda esta red cada vez más extensa del poder del narcotráfico, ¿habrá alguna personalidad de las minorías influyentes no ligada, incluso indirectamente, a alguno de estos personajes? Ahora más que nunca debe conocerse el árbol genealógico de socios y aliados comerciales.

El mismo Rafa está mal asesorado. En su comunicado culpa a la prensa de difundir un aviso legal de una dependencia federal de Estados Unidos. Abanica en su despeje.

Lo patético es la proclividad al canibalismo. El pensamiento febril del linchamiento crece por un contagio que anhela corromper, destrozar lo que encuentra al paso.

La reputación es sagrada. Lo hecho en la cancha debiera quedar al margen de lo realizado afuera, pero todo permea. Ojalá que después del ciclón exista algo bueno que rescatar.

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