Sylvana Beltrones: La violencia de Anaya

El candidato Anaya nos agrede a todas. Su campaña es un insulto a todas aquellas que han luchado por participar de forma igualitaria en la vida pública


Durante un mitin el pasado 7 de mayo el candidato del PAN a la gubernatura de Coahuila, Guillermo Anaya, vociferó que les daría puro chile a las lideresas del PRI.

A nadie escapa el doble sentido de la frase y se vuelve especialmente relevante en un país con altos índices de violencia física y sexual hacia la mujer, que empieza definitivamente con la palabra.

Las palabras son importantes porque nuestra realidad esta hecha y entendida a través de ellas. A Octavio Paz le gustaba recordar que con la corrupción del lenguaje empiezan muchas otras corrupciones, ocasiona que las sociedades se pierdan y se prostituyan. Utilizar una referencia al órgano masculino para someter a una mujer es una violencia que corrompe.

Es aún más grave el hecho porque está en el contexto de una campaña política. No hay que olvidar que México es un estado democrático de derecho. Esto quiere decir que el acceso al poder está basado en el respeto a la ley y a los derechos de las personas, que en el contexto implica evitar la discriminación y la misoginia.

Un candidato que desprecia con tanta facilidad este pilar de nuestro sistema democrático no merece serlo, porque refleja entender el poder desde los ojos del déspota. El primer compromiso por el bien común es la dignidad de las personas. Si esto no es una convicción, nada lo es.

El candidato Anaya nos agrede a todas. Su campaña se ha vuelto contra las mujeres. Es un insulto a todas aquellas que han luchado por participar de forma igualitaria en la vida pública. Es una afirmación de la violencia que mira a la mujer como receptora de la fuerza sexual del hombre, situación que en sus extremos causa horrores como la trata de mujeres o el feminicidio.

No se va a tolerar. Lo afirmé al inicio del periodo de sesiones de la Cámara de Diputados el año pasado cuando posicioné a mi grupo parlamentario: ¡Es tiempo de las mujeres! Y esto implica poner un alto definitivo a la violencia política de género y acabar con la misoginia que asfixia cualquier sociedad moderna. El PRI y el Presidente Peña ha dado muestras de este compromiso haciendo realidad la paridad en el Congreso y buscando crear instituciones que construyan una democracia incluyente.

En el PRI ya presentamos la queja ante las autoridades correspondientes para que se sancione este hecho. Hago votos para que se aplique la Ley. Si no se actúa estaremos dando la espalda a décadas de lucha por la igualdad de la mujer y perpetuando la complicidad con un machismo nefasto que debe desaparecer de este país.

*Sylvana Beltrones Sánchez es diputada del PRI

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