Dante quiere a Monreal, pero…

A Dante Delgado, dueño del partido Movimiento Ciudadano y “cuatacho” del alma de Ricardo, se le ocurrió sugerir a éste para “la chica”; ¿y Barrales?


Algunos analistas, bisoños y no bisoños, afirman que Ricardo Monreal, quien sigue medio encabronado porque Andrés Manuel no quiso dar el dedazo a su favor para que fuera el candidato al gobierno de la ciudad de México en el 2018, podría ser el abanderado del Frente Ciudadano por México que formaron el PAN, el PRD y MC. Incluso consideran que podría ganarle a Claudia Sheinbaum.

Pero los observadores políticos preguntan: ¿Y la señora Alejandra Barrales permitirá que le arrebaten esa candidatura que prácticamente tiene en la bolsa?   ¿Cancelará su programa de giras artísticas que está realizando – no para promover el susodicho frente, sino para placearse ella– por todas las delegaciones de la City?  ¡Por supuesto que no va a dejar que se le escape la liebre, verdad! Y menos a estas alturas en que la señito Ale es la mejor posicionada de las casas de apuestas, y la más competitiva, por arriba de Patricia Mercado, Armando Ahued, Salomón Chertorivski, por el lado de sus compatriotas, y de la panista Mariana Gómez del Campo, quien no inspira a nadie. De los apuntados por el PRI no hablamos, porque hasta la fecha no hay ninguno que quiera hacer el ridículo.

Mejor aún para la señora Barrales, es que una vez que Andrés Manuel bajó del caballo a Monreal, tendrá la oportunidad de darse un quien vive con la señora Sheinbaum, y en un descuido la pone a temblar de miedo, dicen sus seguidores. Además, supuestamente en el Frente Ciudadano por México ya tenían arreglado que la candidata sería Alejandra, dicen los enterados. Pues sí, pero después del berrinche del delegado de Cuauhtémoc, a Dante Delgado, dueño del partido Movimiento Ciudadano y cuatacho del alma de Ricardo, se le ocurrió sugerir a éste para la chica; incluso le consiguió la bendición del Carnal Marcelo, con el argumento de que con Monreal ganan de calle la City.  Se les olvida a ambos promotores, que Monreal sin López Obrador no es nada ni nadie, sólo un simple jefecito de la Delegación Cuauhtémoc. Y por si lo anterior no fuera suficiente, el señor delegado tiene tanta ropa tendida, dicen sus detractores, que no les conviene hacerlo su abanderado; por eso el tabasqueño reculó, y prefirió dar el dedazo por Claudia.

Para los espectadores sería interesantes ver a las señitos Ale y Claus agarrarse de las greñas, perdón, disputarse el gobierno de la Ciudad de México. Bueno, si a Claus no le pasa lo que, a Delfina Gómez en el Estado de México, quien en los debates se quedó perpleja por el bombardeo de sus contrincantes, si será un buen espectáculo.  Vamos ver cómo procesan este asuntito en el Frente Ciudadano por México, que promete combatir la corrupción la pobreza, a impunidad y la inseguridad, para que todos los habitantes de México seamos felices.

¡No se hagan bolas! Ricardo Monreal no va a dejar Morena. Lo único que está buscando con su berrinche es asegurar una secretaría de Estado en el próximo sexenio, si gana el Peje, claro.

 

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