Lucha por el poder en Morena

Lo que vemos en ese partido no es raro, es la lucha

Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Bauducco / Así de sencillo / Heraldo de México

Hay pleito. Dos protagonistas clave se pusieron los guantes de box, se subieron al ring y comenzó el golpeteo en la bancada de Morena del Senado. Así se preparan para la elección interna de Morena, del 23 de noviembre. ¡En esta esquina, el presidente del Senador Martí Batres, y en la otra, el coordinador Ricardo Monreal! No, no serán ellos quienes compitan, pero aquí de lo que se trata es de quién acumula más fichas para mover.

Batres acusa a Monreal de ensuciar la renovación de la presidencia de la Mesa Directiva del Senado y de que a punta de cañonazos manipuló la votación. Monreal asegura que tiene la piel curtida y que su umbral de dolor cada vez es más resistente. Dice que no descalificará a su compañero de partido, pero le pidió presentar una denuncia para comprobar los cañonazos que supuestamente lo llevaron a la derrota. Los cañonazos son de dinero, pues. ¿Golpe debajo del cinturón?

Batres descartó ir por el camino penal, pero sí exigió que Monreal deje la coordinación de la bancada de Morena, hecho que no va ocurrir, aunque el propio Monreal haya presentado su renuncia, la cual ya fue rechazada.

Retrocedamos unos días: el lunes a las 12 del día, Batres perdió ante la senadora Mónica Fernández, con 33 votos en contra y 29 a favor. Batres de inmediato se subió al ring. Consideró que la balanza se inclinó en su contra debido a cinco votos de senadoras del PES, pero… Monreal dijo que las senadoras votaron a favor de él.

Desde Twitter Batres se enojó, disparó y se ganó que buena parte de la bancada vociferara unidad, unidad, unidad… y que mostraran respaldo a Ricardo Monreal.

Mónica Fernández se mantuvo ecuánime. Se perfila como la próxima presidenta del Senado con el respaldo de la bancada de Morena. Minimizó las acusaciones de Batres y mandó un mensaje entrelíneas: entre los senadores de Morena hay un inconforme, pero eso no significa división. Confió en que en la reunión plenaria del 28 y 29 de agosto, se limen asperezas. Ya veremos. Vamos a esperar cual es la lectura que le da Batres ahora que le quedan cinco años en su escaño y que quizá vuelve a ser flota entre los morenistas. ¿Recuperará el temple que lo caracterizó en movimientos sociales en el pasado?

El senador Batres que en breve dejará de presidir la Mesa Directiva del Senado (si no ocurre otra cosa) impugnará la elección y lo hará ante las instancias de Morena. Pero la verdad es que Batres es un hombre institucional y ya dijo que no formará ningún grupo afín a su posición. Lo que vemos puertas adentro de Morena no es raro, es, sencillamente, la lucha por el poder.

La duela del ring está caliente, con sudor y lágrimas y se convierte en la antesala de la elección interna de Morena, en las que hay tres corrientes. En dos, ambos legisladores tiene que ver con ellas.

Así de sencillo.

POR GABRIEL BAUDUCCO
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@GABRIELBAUDUCCO

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