Los sobornos de Odebrecht tiran al procurador y al fiscal

La renuncia de Cervantes no fue sólo por la inviabilidad política de convertirse en fiscal general, sino por la prohibición de ir contra los implicados en sobornos, entre ellos Emilio Lozoya

El cese del fiscal de delitos electorales, Santiago Nieto Castillo, tiene el mismo origen que la renuncia de Raúl Cervantes como procurador general de la República: La trama de los sobornos de Odebrecht y, sobre todo, el destino final de los fondos, un escándalo que ya marcó al proceso electoral en curso.

Y es que la renuncia de Cervantes no fue sólo por la inviabilidad política de convertirse en el primer fiscal general de la República por nueve años, sino por la prohibición expresa, al más alto nivel, de ir contra los implicados en los sobornos, entre ellos Emilio Lozoya Austin, el exdirector de Pemex acusado por testigos del consorcio brasileño de recibir más de 10 millones de dólares, 1.5 millones en la campaña del presidente Enrique Peña Nieto.

El día de su renuncia, el lunes 16 de octubre, Cervantes reveló a los senadores que la PGR había concluido la investigación de Odebrecht, uno de los mayores esquemas de corrupción internacional que en América Latina y en México se hayan visto.

Y subrayó: El complejo esquema para corromper funcionarios, obtener contratos públicos de manera indebida y luego tratar de esconder el dinero mal habido en paraísos fiscales puso a prueba nuestra determinación y a nuestras instituciones. Sólo se pudo avanzar gracias a la confianza que se ha forjado con varios de nuestros pares en el extranjero.

En esta declaración, que pasó desapercibida ante el impacto de su renuncia, Cervantes adelantó que, en los próximos días, se formalizarían las imputaciones ante el Poder Judicial Federal.

No fue así: La PGR no ha procedido contra los implicados, como Lozoya, porque esa fue la orden que recibió Cervantes de la Presidencia de la República, pese a que adujo que Brasil y Estados Unidos tienen esta información que, de difundirse, exhibirá a las autoridades de México.

El sucesor de Cervantes, Alberto Elías Beltrán, fue precisamente el responsable de la investigación de Odebrecht y, como subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales, lo acompañó a Brasil, en febrero, para obtener evidencias de este caso.

Fue Elías Beltrán quien, el viernes 20, cesó al fiscal Nieto Castillo por violar el Código de Conducta de la PGR por declarar al diario Reforma que Lozoya le envió un documento para presionarlo y exonerarlo del presunto envío de recursos de los sobornos de Odebrecht a la campaña de Peña Nieto.

En agosto, Alejandra Xanic e Ignacio Rodríguez publicaron en Proceso las declaraciones de directivos de Odebrecht y las transferencias a una cuenta en Suiza de la empresa offshore Latin American Asia Capital Holding, donde se depositaron 4 millones 100 mil dólares entre abril y noviembre de 2012.

Lozoya niega haber recibido el dinero y su abogado, Javier Coello, dice que cualquiera puede depositar recursos en cuentas así. ¿Por qué no le dan seguimiento a esa cuenta? Que le den seguimiento. Alguien sacó el dinero. ¿Quién lo sacó?

Eso era lo que investigaba Nieto Castillo antes de su cese.

 

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