Los siguientes 100 días de Trump (1)

El enfoque principal en esta siguiente etapa de Trump estará en asuntos domésticos, pero temas de política exterior podrían alterar esa perspectiva

Para sus críticos, los primeros 100 días del presidente Donald Trump fueron un fracaso. Para sus partidarios, un período de aprendizaje.

Ahora, la expectativa está en los siguientes días, menos los próximos 100 que los mil 360 restantes, y la clave está en lo que hayan aprendido Trump y su equipo. Pero nadie espera que el mandatario cambie su estilo personal, basado en primeras impresiones y formulación de políticas vía tuit.

Pero al mismo tiempo, se espera que los próximos 100 días sean mucho más definitorios. La Presidencia Trump ha sido en parte complicada, hasta ahora por el forcejeo entre el ala ideológica de sus consejeros, representados por Steve Bannon y Stephen Miller, y el ala más pragmática y tradicional, representada en buena medida por su asesor y yerno, Jared Kushner, y el Consejero Económico, Gary Cohn.

El pleito continúa ahí: Trump no ha abandonado las propuestas que lo llevaron a la Casa Blanca, pero su posición, si no su retórica, parece más pragmática. La pregunta es si aprendió lo suficiente y lo suficientemente rápido, comentó a la prensa Dan Schnur, director del Jesse M. Unruh Institute of Politics en la Universidad del Sur de California (USC).

Pero al igual que sus primeros 100 días, lo que se cree ocurrirá también está sujeto a discusión, aunque se sospecha se parecerá mucho a lo que ya se ha visto.

De hecho, algunos como los analistas del semanario Time creen que rechazo de Obamacare, la renegociación del Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN), construir la barda fronteriza, recortar impuestos, reconstruir carretas y aeropuertos… Nada de esto ocurrió durante los primeros 100 días, pero no significa que no ocurrirá en los próximos 100, según la Casa Blanca y los líderes republicanos.

El enfoque principal estará sin duda en temas domésticos, aunque varios temas de política exterior podrían alterar esa perspectiva, en especial la situación en Oriente Medio, los problemas en la península de Corea y la incrementada atención en Siria y la guerra contra el Estado Islámico.

En lo doméstico, en primera instancia, está un nuevo intento para remplazar la reforma del sistema de salud que hizo Barack Obama, y una propuesta para la reducción de impuestos. El muro es a su vez una promesa electoral.

Su principal obstáculo está menos en la feroz oposición de los demócratas, aunque eso puede tener un impacto considerable, que en la división del propio Partido Republicano, mayoritario en ambas cámaras del Congreso.

La historia general muestra que esas diferencias pueden ser superadas pero implican negociación y con frecuencia tratos individuales y conciliación de intereses contradictorios. Pero obligarán a Trump a moderarse, quiera o no.

JOSE.CARRENO@HERALDODEMEXICO.COM.MX

@CARRENOJOSE1

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