Los saldos del Frente

Mancera se queda con el PRD, Anaya debe conciliar con Moreno Valle y Dante duda de Mancera

Los saldos del Frente

Dos imágenes a la hora de la comida parecían definir el nuevo rostro del PRD. En una mesa redonda de un restaurante de Reforma, muy serios y con preocupación se vio ayer a los Chuchos Zambrano y Ortega, así como a Guadalupe Acosta, Silvano Aureoles, Miguel Alonso Raya y Luis Maldonado, un hombre que el panista Moreno Valle infiltró en el PRD desde hace tres años. Quizá la actitud obedecía a que la figura de Raya se caía a esa hora para suceder a Alejandra Barrales en la presidencia nacional.

Faltaban los tocayos Héctor Serrano y Bautista, líderes de dos corrientes que en conjunto hacen mayoría en el partido y en manos de quien está el futuro de ese partido. ¿Dónde estaban los Héctores?

En una cantina. Comieron muy cerca del otro grupo con Barrales, Raúl Flores, Manuel Granados y más perredistas. Las sonrisas en el rostro los delataban. En la mesa sonaba con fuerza el nombre de una persona cercana a Miguel Ángel Mancera, del que no se había hablado, pero del que entre consomé, guacamole y totopos, empezó a andar en boca del perredismo a tan sólo horas de la sucesión de la dirigencia del partido.

Manuel Granados fue visto como el ideal de esa mesa para tomar los destinos del PRD rumbo a las elecciones de 2018, luego de que su jefe terminara bajándose de la contienda en Por México al Frente, y de quien Dante Delgado aún mantiene la desconfianza.

El jefe nacional de Movimiento Ciudadano sabe que Mancera aún puede cambiar el destino del Frente. Aunque en el PAN todo es jolgorio desde este sábado, cuando Ricardo Anaya dejaba el partido a su amigo Damián Zepeda, un joven poco conocido, que su mejor carta fue conocer al aspirante presidencial en la Cámara de Diputados y mostrarle lealtad, Delgado todavía no echa las campanas al vuelo.

El viernes, en su discurso después de entregar al INE la coalición a Mancera fue al único que no agradeció la culminación del Frente. De hecho entre líneas lo describe como un caballo de Troya del régimen, con fuerza para reventarlo en enero o febrero.

Las asechanzas del poder no han terminado. El PRI y sus aliados seguirán intentando debilitar y, de ser posible, fracturar este proyecto. Su apuesta es que no haya coalición.  Esas son las palabras que quienes conocen a Delgado dicen que tenía destino al Ayuntamiento. Sabe que entre enero y febrero una ruptura sería grave para su proyecto.

En la mañana de ayer, desde allí precisamente, Mancera lamentó el Método del Frente para escoger candidato. Después de ser derrotado por Anaya, dijo que su deber está en reconstruir la ciudad de los daños del sismo de septiembre (¿entonces por qué se empecinó con ser el candidato?). Sin embargo, prometió apoyar la idea del gobierno de coalición.

El otro gran derrotado, pero del PAN, es Moreno Valle, quien desde hace más de tres años construyó una alianza con Los Chuchos para estos momentos. Buscó tener el control en ambos partidos, pero los perredistas a los que apostó se marchitaron, Movimiento Ciudadano lo escuchó, pero nunca confió en é,l y el Chico Maravilla terminó humillándolo.

Los saldos del Frente, a 24 horas de su registro, son los siguientes: el PAN debe reconciliarse con Moreno Valle una vez que a los anayistas se les pase la borrachera por la alegría de ver cerca de la candidatura presidencial a su líder; el PRD queda partido en dos y Mancera lleva mano (aunque al cierre de esta columna no se definía al nuevo presidente del partido, pero se perfilaba Granados), y Dante Delgado duda del jefe de gobierno, al que ve como caballo de Troya del régimen.
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UPPER:  La presión social pospone la votación de la Ley de Seguridad Interior. Cristina Díaz, presidenta de la comisión de Gobernación en el Senado, canceló la reunión del lunes para abrir una nueva discusión con la sociedad civil.

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