Los partidos en crisis

Además de quitarse mala reputación, los partidos deben superar desafíos o están condenados a la extinción

Alfredo González Castro A fuego lento / Heraldo de México/
Alfredo González Castro / A fuego lento / Heraldo de México /

En los últimos meses hemos sido testigos de las crisis que han enfrentado todos los institutos políticos, desde los que en su momento fueron los más poderosos hasta los de nueva creación.

Hace casi 30 años, allá por la década de los 90, se pensó que las reformas electorales de aquella época serían la panacea. No fue así.

Se dieron importantes pasos para consolidarlas junto con un sistema de partidos diferente; sin embargo, el triunfo de López Obrador sacó de su zona de confort a todos.

Los partidos más grandes (PRI, PAN y PRD) pasaron a la chiquillada, mientras que los menos poderosos y nuevos (como Morena, el Partido Verde, el PT y el PES) tomaron una fuerza inimaginable hace tres décadas.

Pero más allá de su peso en el Congreso y su presencia nacional, no están exentos de crisis internas.

Ninguno tiene la certeza sobre su número real de militantes, además de que nadie ha librado disputas internas por la falta de claridad en sus reglas para renovar sus dirigencias y seleccionar candidatos.

Eso que en otro momento parecía menor, hoy se ha convertido en su principal problema.

Un ejemplo reciente es el PRI, cuya elección interna no estuvo exenta de acusaciones. Hay quienes cuestionan el triunfo de Alejandro Moreno, porque no había claridad sobre su padrón y así fueron a una interna.

En Morena tampoco cantan mal las rancheras. Primero se habló de una elección interna para la renovación de su dirigencia en noviembre y, al percatarse de que su padrón es un desastre, optaron por la encuesta.

Estos partidos han hecho malabares para acomodar las cosas, sin embargo, saben que están metidos en problemas.

Ésa es la razón por la que la semana pasada, el Senado dio entrada a una iniciativa para ajustar el sistema de partidos.

El proyecto plantea que el INE participe en la organización de procesos internos para elección de candidatos.

En la exposición de motivos se da cuenta de que en los partidos se han violado derechos de militantes, casos que han llegado a cortes internacionales.

El Senado debe desahogar una iniciativa que, de ser aprobada, daría mayores facultares a la autoridad electoral para intervenir en la vida interna de los partidos, tema que contraviene la intención de la 4T de acotar las atribuciones del INE en otro proyecto de Reforma Electoral. Aunque desde la Cámara alta, me dicen, están dispuestos a ceder un poco en aras de la sobrevivencia de los partidos. ¿Será?

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En la entrega del viernes Ecos del Primer Grito en la 4T, publiqué que el consejero de la Presidencia, Julio Scherer, fue acomodado en el quinto balcón de Palacio Nacional, durante la ceremonia del Grito, pero resulta que no fue así. Aparecía en el tercer balcón, junto con Rocío Nahle. Y en el quinto, no en el octavo, los hijos del Presidente.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Se parecen tanto unos a otros los partidos, que la única manera de distinguirlos es ponerles un color.

POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO
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@ALFREDOLEZ


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