Los nuevos salarios para el INE

Al menos 600 funcionarios del Instituto Nacional Electoral han solicitado su retiro voluntario

Arturo Sánchez Gutiérrez, Decano Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey / Heraldo de México
Arturo Sánchez Gutiérrez, Decano Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey / Heraldo de México

Miguel Ángel Solís Rivas, director ejecutivo de Organización Electoral del Instituto Nacional Electoral, INE, es uno de esos ejemplos de entrega, dedicación, profesionalismo y entereza, que hicieron posible, junto con muchos otros, el tránsito a la democracia en México.

Como lo anunció desde el año pasado, el próximo día 15 dejará las tareas electorales, después de 27 años, 9 meses y 15 días entregados al Instituto Federal Electoral, IFE, y al INE.

Miguel formó parte del equipo fundador del IFE, cuando apenas estaba naciendo el Servició Profesional Electoral y cuando había que construir la imparcialidad como uno de los principios rectores de la organización de las elecciones, allá por 1991.

Carreras exitosas como la del profe Solís son posibles gracias a la fortaleza del Servicio Profesional Electoral del INE.

Llevó muchos años construir el equipo que en cada uno de los 300 distritos garantizan la correcta organización de las elecciones, la emisión de la credencial para votar, la capacitación de los funcionarios de casilla y todos los detalles que hacen funcionar la maquinaria electoral.

Desde que Miguel Ángel entró al IFE se han organizado 10 elecciones, y el Servicio Profesional Electoral ha tenido que adaptarse a tres reformas electorales que perfeccionaron procedimientos y demandaron más trabajo a todos sus integrantes.

Lo virtuoso del Servicio Profesional Electoral es la mística de trabajo que conlleva y la certeza que ofrece de que las cosas saldrán bien en cada elección.

De eso se encargaba Miguel Ángel y sus compañeros de la Junta General Ejecutiva.

Para mí es evidente que, cuando un mismo director ejecutivo organizó las elecciones presidenciales en las que tres fuerzas políticas diferentes ganaron, la imparcialidad está garantizada. Por eso resulta preocupante la incertidumbre que se ha instalado en múltiples dependencias públicas, incluido el INE, ante la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos.

Al menos 600 funcionarios del INE han solicitado su retiro voluntario, incluidos muchos que forman parte del Servicio Profesional Electoral.

Si algo fortalece a los servicios civiles de carrera es la certeza sobre el escalafón, la transparencia de los procedimientos de reclutamiento y evaluación y, sin duda, el ingreso al que pueden aspirar sus miembros. ¿Cómo hacer el ajuste en el Instituto Nacional Electoral sin afectar el funcionamiento del Servicio Profesional Electoral?

La ley dice que ningún servidor público puede tener un ingreso igual o mayor al de su superior jerárquico, por lo que mientras más se bajen el salario los consejeros electorales, más afectarán a la estructura del INE, ya que sus miembros más exitosos, los que se construyeron a lo largo de carreras de casi tres décadas, están fuera de lo permitido por la definición del salario que hace, sin mayores explicaciones, una persona: el Presidente electo.

Mucha suerte Miguel, la autoridad electoral te extrañará.

 

DECANO DE LA ESCUELA DE GOBIERNO DEL TEC DE MONTERREY

@ARTUROSANCHEZG

 

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