Los dilemas del Presidente

O reconoce los errores cometidos y aplica correctivos en su gabinete o se mantiene en la línea justificativa

Wilbert_Torre
Wilbert Torre / Serendipia / Heraldo de México

Más temprano de lo que podía esperarse, el presidente López Obrador enfrenta dos decisiones fundamentales para el futuro de su joven gobierno: reconocer errores y aplicar correctivos en su gabinete o mantenerse en la línea de que la guerra contra el huachicol admite todas las justificaciones y pretextos, incluido pasar por alto los cuestionamientos a secretarios de estado y el frágil suministro de combustibles en la última semana.

En el epicentro de la primera crisis del gobierno sobresale el cuestionado papel de la Sener y el director de Pemex, quienes ayer cancelaron su asistencia a una comparecencia a la que fueron convocados por la Comisión Permanente del Congreso para responder preguntas y numerosas dudas sobre la ofensiva declarada por el gobierno al robo de combustibles y el desabasto que esta decisión ha provocado.

Ambos funcionarios han estado bajo una dura metralla de críticas de los opositores al gobierno de López Obrador, que les atribuye incapacidad y falta de conocimiento en el funcionamiento de las instituciones, y jugar al fantasma para desaparecer y no dar la cara en esta emergencia.

Para hacerle más complicadas las cosas al gobierno, ayer surgieron nuevos datos que confirman que en diciembre, primer mes de la nueva administración, la producción de gasolinas disminuyó 47 por ciento y los niveles de las terminales de abastecimiento reportaron su nivel más bajo de inventario un día después de lanzado el operativo militar, el 27 de diciembre, como reportaba ayer el analista Jorge Andrés Castañeda.

El Presidente también tendrá que resolver el entuerto que le ha puesto en las manos la realidad que se ha destapado detrás del negocio voraz del robo de combustibles.

Las investigaciones y los primeros resultados apuntan a la complicidad y participación de autoridades de todos los niveles en el robo de combustibles: diputados federales y locales, alcaldes y funcionarios estatales y federales que recibían su tajada del huachicoleo por voltear a otro lado.

Hasta ahora, las investigaciones de la Procuraduría involucran a funcionarios de Pemex y el general León Trauwitz, escolta del expresidente Peña en el Estado de México y en el pasado gobierno encargado de la Subdirección de Salvaguarda Estratégica de Pemex, una instancia que tenía que ver de manera directa con la vigilancia de los ductos ordeñados como vacas, de acuerdo con López Obrador, en los gobiernos de Fox, Calderón y Peña, sin que los expresidentes hicieran nada para frenar el robo de combustibles.

Será difícil que el presidente López Obrador sostenga su palabra de perdonar hechos de corrupción del pasado. Hasta ahora, detrás del hurto de gasolinas se han descubierto indicios de distintas actividades ilícitas que involucran 45 mil millones de pesos.

A este paso, tal vez en cuestión de días veremos pasar unos chonchos expedientes sobre funcionarios del gobierno peñista involucrados en el huachicol y en los negocios hechos al amparo de la Reforma Energética.

 

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@WILBERTTORRE

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