Los cretinos de la 4T

La palabra del Presidente sigue pesando como ninguna otra y López Obrador sigue hablando a la ligera

Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

Ya no es candidato ni líder de la oposición. Lo que dice hoy tiene un peso distinto, porque ya es el próximo Presidente. Ya no puede darse el lujo de hablar sin antes hacer un cuidadoso análisis, porque sus dichos pueden tener repercusiones mundiales. Antes de declarar sobre cualquier tema, deberá medir el alcance de todo aquello que diga, e incluso de lo que no diga.

Eso fue lo que escribí en Touché del 19 de septiembre de 2018. López Obrador declaró a los periodistas que recibió un país en bancarrota, lo que provocó las críticas inmediatas del empresariado mexicano.

Nueve meses después, la palabra del Presidente sigue pesando como ninguna otra y López Obrador sigue hablando a la ligera. Descalifica todo y a todos quienes no piensan como él y no le importa llevarse entre las patas, incluso, a los suyos. Miente con toda facilidad.

El pasado viernes, en la conferencia mañanera, atribuyó a inventos de sus adversarios del partido conservador la versión de que volverá el cobro de la tenencia vehicular. Pero no paró ahí con sus descalificativos: Muestran el cobre, no cabe duda que la verdadera doctrina de los conservadores es la hipocresía y son muy cretinos.

No están asesorando bien al Presidente. Los hipócritas y cretinos que quieren reimplantar la tenencia no son sus adversarios, ni pertenecen al partido conservador, cualquiera que este sea. Son de los suyos y trabajan para él.

El 8 de abril pasado, el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, propuso a legisladores que el gobierno federal vuelva a cobrar la tenencia vehicular. Según sus cálculos, eso significaría ingresos extraordinarios al gobierno de la 4T por más de 120 mil millones de pesos.

Más cretino aún, el diputado de Morena Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, todavía ayer, no descartó revivir el cobro federalizado de la tenencia.

Pero no ha sido el único, varios diputados más de Morena trabajan para hacerlo realidad en la segunda mitad del sexenio.

Pero el tema no queda ahí. El linchamiento verbal del presidente López Obrador se dirige también a quienes se ampararon contra el aeropuerto de Santa Lucía y contra la destrucción de las obras canceladas en Texcoco. Primero amenazó con dar a conocer los nombres y motivos de quienes tramitaron amparos.

Asegura que detrás están los corruptos que participaron en la construcción del NAIM en Texcoco. Un jefe de Estado no puede darse el lujo de hablar, menos de acusar, sin pruebas. Si hubo actos de corrupción en el cancelado proyecto de Texcoco ¿por qué no los denuncia? Alguien debería decir al Presidente que quien conoce de un delito y no lo denuncia se convierte en cómplice.

Para colmo, Javier Jiménez Espriú, su secretario de Comunicaciones y Transportes, responsable del proyecto de Santa Lucía, declaró a la prensa Bueno, dijo eso el Presidente, yo no estoy de acuerdo con el Presidente.

POR ALEJANDRO CACHO

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@CACHOPERIODISTA

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