Los 20 puntos que propuso AMLO en 2006 (Y II)

Todo estaba en esos 20 puntos del 2006, pero lo que no se advertía ni se imaginaba era como los iba a aplicar

Martha_Anaya_
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Volvamos a revisar el pasado; ese que mañana —20 de noviembre— cumple 13 años.

Investido por Rosario Ibarra de Piedra con la banda presidencial que lo acreditaba como Presidente Legítimo, Andrés Manuel López Obrador anunciaría esa airosa tarde del 2006 las primeras 20 medidas de este gobierno del pueblo.

Y valga adelantarlo, son prácticamente las mismas que ha echado a andar en este inicio de sexenio.

De las 20 anunciadas, muy pocas faltan de implementarse, como la elaboración de un nuevo marco constitucional, o la creación de una comisión de la verdad para investigar el fraude del Fobaproa.

Otra se tambalea, o de plano se aleja de su visión hace 13 años: la relacionada con el tema migratorio, cuyo programa de brazos abiertos naufragó antes de tomar posesión y terminó por hundirse en los primeros meses de su gobierno.

Sobre la seguridad prácticamente nada anotó en aquella lista. Tan sólo que no permitiría la utilización del Ejército o de las policías paramilitares para reprimir la inconformidad del pueblo que lucha por la justicia y la libertad.

Pero lo que es en el tema económico, el de la austeridad y el de la lucha contra la corrupción —la mitad de su programa— sí que le ha entrado de lleno. Desde entonces, López Obrador enlistaba:

—Renovar las instituciones públicas.

—Vigilar la actuación de ministerios públicos, jueces, magistrados y ministros, que sólo se dedican a ‘legalizar’ los despojos que comete el fuerte frente al débil y a garantizar impunidad para delincuentes de cuello blanco.

—Elevar a rango constitucional el combate a la corrupción y hacer valer la austeridad republicana.

—Considerar como delitos graves el tráfico de influencias, el conflicto de intereses, el nepotismo y hacer negocios al amparo del poder público. También debe definirse un límite a los sueldos y prestaciones de los altos funcionarios públicos de los tres poderes de la Unión y de todos los niveles de gobierno.

—No permitir que se cobren más impuestos a los pobres y a las clases medias, y se mantengan los privilegios fiscales a los potentados e influyentes.

—Defender la autonomía sindical y promover la democratización de los sindicatos.

—No permitir la privatización de la industria eléctrica ni del petróleo en ninguna de sus modalidades.

—Establecer en la Constitución el Estado de Bienestar: dar protección y una vida digna a todos los mexicanos desde la cuna hasta la tumba.

Podríamos seguir. Otro tanto ocurre con los temas de la educación, la salud y los medios de comunicación con todos sus jaloneos. Pero prácticamente todo estaba ahí, desde entonces…

Lo difícil de advertir o imaginar era cómo lo aplicaría.

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GEMAS: Obsequio de López Obrador sobre la Ley de Austeridad: Falta todavía dar otra sacudida, otra zarandeada, otra zamarreada a la mata.

POR MARTHA ANAYA 

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@MARTHAANAYA

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