Los 10 minutos del presidente de Guatemala

Más allá de las razones y las grillas sobre la invitación al Presidente Giammattei para hablar en el Senado, lo cierto es que él aprovechó el momento

Martha Anaya
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

Para algunos en la cancillería, la invitación al Presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, a hablar en la tribuna del Senado –primer mandatario latinoamericano recibido en esta LXIV Legislatura-, no fue más que pura grilla de ciertos senadores de Morena.

Para otros funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no quedaba muy claro el objetivo de los legisladores. Mencionaban que les avisaron cortésmente del ofrecimiento al mandatario guatemalteco, pero fue su invitación, su evento.

(De hecho, no vimos a ningún funcionario de la SRE presente en el salón de sesiones del Senado durante la sesión solemne)

En el Senado, en cambio, recordaban que la invitación a Giammattei se dio desde octubre pasado que estuvo en México y acudió incluso a saludar a Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política.

Y había quienes, desde Morena, comentaban la pertinencia de la presencia del Presidente de nuestro vecino del sur, no sólo por la situación tan complicada que se vive en la frontera entre ambos países con el tema migratorio, sino por equilibrar un poco  –así sea en las formas únicamente- la mirada de México entre el norte y el sur.

Pero más allá de las razones y las grillas al respecto, lo cierto es que el Presidente de Guatemala –político conservador de derecha que ganó la presidencia en su cuarto intento-, lució bastante bien en su presentación en la tribuna del Senado.

Para empezar, su discurso fue breve: Diez Minutos. Conciso y claro en sus planteamientos; amable, con buen nivel y sin rollos.

Desde sus primeras frases, el médico apremió: ¡Urge que nuestras relaciones sean fortalecidas!.

Y de ahí al tema migratorio sin mayores vueltas: A nuestros conciudadanos no los frenan los muros…; mi invitación –propuso- es a que hagamos algo juntos: Un muro de prosperidad.

Giammattei planteó entonces impulsar de manera conjunta un muro –no físico ni de armas, sino de prosperidad- que abarque, del lado de Guatemala, los municipios fronterizos de los departamentos de Huehuetenango, de San Marcos y de Quiché; y por el lado mexicano, los municipios de Chiapas y una pequeña porción de Tabasco.

Propuso también la instalación de un Banco de Inversión que brinde oportunidades de desarrollo en la frontera sur, a fin de que sean las oportunidades las que detengan la migración.

Deseó dejar atrás los años de distanciamiento y suscribir pronto el documento –a revisión en estos momentos- que permita abrir los cielos entre los dos países.

Apoyado en sus muletas, así de claro fue en la tribuna del Senado.

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GEMAS: Carlos Salazar Lomelín fue reelecto de manera unánime como presidente del Consejo Coordinador Empresarial por un año más.

POR MARTHA ANAYA 

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@MARTHAANAYA

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