El Heraldo de México

Lorenzo: No sólo fue el crimen

Sobre la violencia contra políticos y candidatos, hace unos días, en un foro organizado por el ITAM, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, dijo que la violencia estaba ahí antes de las elecciones, no la provocaron las elecciones, más bien las elecciones se desarrollaron en un contexto de violencia. Pero la estadística indica otra realidad.

De acuerdo con el nuevo Informe de Violencia Política de Etellekt, en los últimos 12 meses, se registraron al menos 850 agresiones contra políticos, con un saldo de 175 asesinatos. Pero el dato esencial, es que 81% se dirigieron en contra de opositores a los partidos gobernantes.

Al menos en 207 de estas agresiones, Etellekt pudo identificar como presuntos autores de las mismas a 129 militantes de partidos, 38 integrantes de grupos de choque, 20 policías, 14 altos funcionarios y seis funcionarios menores. Sólo en 34 de las 850 agresiones, se pudo observar la adjudicación de grupos delictivos. Un día antes de la elección, ocho militantes de partidos murieron en balaceras contra adversarios políticos. ¿Qué fue lo que provocó entonces la violencia en el pasado proceso electoral?

De acuerdo con el nuevo Laboratorio de Casos de Etellekt, al correlacionar la base de agresiones a políticos con la tasa de homicidios dolosos, se encontró un coeficiente de correlación casi nulo, apenas de -0.013, lo que significa que la violencia criminal no fue la principal fuente de la violencia política en las pasadas elecciones. En la pasada elección 2011-2012, la violencia criminal también estaba ahí, pero sólo asesinaron a nueve políticos (un candidato), en comparación con los 152 políticos (48 aspirantes) asesinados en el proceso electoral 2017-2018.

La delincuencia organizada se ha convertido en la madre de todas las explicaciones para justificar éste y otros fenómenos, sin embargo, Etellekt halló que las agresiones contra políticos tenían un mayor grado de correlación en aquellos municipios con menor porcentaje de diferencia de votos entre primero y segundo lugar (-0.31) y en entidades con mayor porcentaje de población en pobreza (0.58), lo que podría advertir que la violencia política responde a una mayor polarización entre partidos por el control de cargos públicos, quizá la única fuente de acceso a mejores ingresos en esas entidades. Este dato permitió a Etellekt sugerir recomendaciones de política pública para la protección de políticos en riesgo que a tipificar nuevos delitos o plantear medidas punitivas.

Y en este contexto de alta violencia y probable autoritarismo contra opositores, un factor adicional que podría encender aún más los ánimos, son las futuras investigaciones que promuevan los nuevos gobiernos por actos de corrupción, pues en la medida que sean incapaces de cumplir con sus promesas, serán más proclives al uso político de la justicia contra sus oponentes. Y es que si usted piensa que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, perdonará a sus adversarios, le recuerdo que Benito Juárez no inauguró su Tercera República con Maximiliano sentado en el Congreso.

 

RUBÉN SALAZAR V.

DIRECTOR DE ETELLEKT