López Obrador debe asistir al G20

Es tiempo de que López Obrador asuma la responsabilidad como jefe de Estado y nos represente en los foros internacionales

Mariana Gómez del Campo /  Heraldo de México
Mariana Gómez del Campo / Heraldo de México

En la actualidad, los desafíos globales han hecho que el sistema internacional tome decisiones en conjunto, sólo aquellos países que se asumen como autosuficientes escapan a esa realidad y los resultados no son halagadores.

Por ejemplo, Corea del Norte se define como un Estado socialista autosuficiente lo que le ha costado que 40% de sus habitantes necesite ayuda humanitaria, según datos de la Organización de las Naciones Unidas. Los foros internacionales tienen dos objetivos principales.

Por un lado, dar voz a las naciones sin importar su importancia económica o militar y ocupar un asiento en la mesa de la toma de decisiones que tienen repercusiones globales; en ello recae la necesidad de que México participe a nivel de jefes de Estado en la Cumbre de Líderes del Grupo de los 20 que reúne a las economías más importantes del mundo, representando en conjunto 90% del Producto Interno Bruto, 80% del comercio, 2/3 partes de la población y 84% de la emisión de gases de efecto invernadero, a nivel mundial.

En 2012, México presidió el Foro convirtiéndose así en el primer país latinoamericano en hacerlo, y cumpliendo así con la continuidad de los temas en la agenda como parte de la Troika, esto demuestra que nuestro país tiene un lugar relevante en el G20. Sin embargo, fiel a su tradición populista, el Presidente de México ha dejado entrever la posibilidad de no asistir argumentando que su prioridad es la política interna.

López Obrador en su obstinación de no participar en temas internacionales, está omitiendo que la cumbre se llevará a cabo en un momento crucial para la economía global que supone la guerra comercial entre China y Estados Unidos, socios estratégicos para nuestro país. Tan sólo la balanza comercial con nuestro vecino del norte en el primer bimestre de 2019 es de 97 mil 500 millones de dólares.

Por su parte, el gigante asiático se posiciona como inversor destacado principalmente en las industrias automotriz y minera con más de 90 mil millones de dólares registrados el año pasado. La cumbre que se celebrará en Osaka, Japón, tendrá como temas prioritarios el cambio climático, el vertido de plástico al océano y el envejecimiento de las sociedades.

Cabe destacar que asisten los líderes más importantes del mundo por lo que es una oportunidad para celebrar encuentros bilaterales o regionales que permitan a los jefes de Estado impulsar temas prioritarios.

López Obrador ha señalado que confía en el canciller para encabezar a la delegación mexicana. Sin embargo, existen reuniones en las que sólo él podría participar, y siendo la primera vez que un presidente mexicano no participe en el G20 enviando un pésimo mensaje a la comunidad global, particularmente cuando nuestro país fue designado para presidir el grupo de trabajo anticorrupción.

Es tiempo de que López Obrador asuma la responsabilidad que le corresponde como jefe de Estado y nos represente en los foros internacionales. Debe salir del área de confort que representa su mayoría parlamentaria y enfrentarse al mundo real para defender los intereses nacionales en el exterior.

MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO COLABORADORA

@MARIANAGC

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