Los guardias de Cash Luna

Luna centraba su arenga en el pago de las ofrendas. Un grupo de voluntarios se apuraron a pasar unas cubetas plásticas

Peniley Ramírez / Linotipia / Heraldo de México
Peniley Ramírez / Linotipia / Heraldo de México

Cash Luna predicaba desde el gran escenario de la Arena México. Era octubre de 2018. En las gradas, más de 15 mil personas lo escuchaban con las manos alzadas y la mirada perdida en el techo.

El poderoso pastor guatemalteco –líder y fundador de la iglesia Casa de Dios, con presencia en toda Latinoamérica– anunciaba a sus feligreses mexicanos que muy pronto vendrían los milagros, que habían llegado hacía poco tiempo en otras sedes como Barranquilla y ciudad de Guatemala.

Los reporteros de Univision, que habíamos logrado acreditarnos al evento, grabábamos con nuestros celulares. La encomienda de Gerardo Reyes, director de la unidad de Investigaciones, donde trabajo, era pedirle una entrevista.

Luna se había negado durante semanas, primero a responder a una solicitud de entrevista, luego a un cuestionario con preguntas difíciles, entre ellas, cuál había sido su relación con la narcotraficante guatemalteca Marllory Chacón, conocida como La Reina del Sur.

Reyes había entrevistado a dos testigos que coincidían en que Chacón había entregado dinero a Luna en varias ocasiones. Esa noche, Casa de Dios se había dado el lujo de llenar uno de los recintos de espectáculos más grandes de México sin cobrar la entrada a los fieles.

Cuando Luna llegó, la política mexicana Rosi Orozco, conocida por su labor en el tema de la trata de personas, aplaudía y bailaba desde un apartado, encima del escenario, para invitados especiales.

Otros pastores la acompañaban al compás del pop evangélico.

Pocos minutos después, Luna centraba su arenga en el pago de las ofrendas. Un grupo de voluntarios se apuraron a pasar unas cubetas plásticas, coronadas por un hoyo, para que los fieles depositaran su dinero. Fuimos detrás de ellos, grabándolos. Los apilaron en uno de los accesos, armando una gran fila. Entonces nuestra presencia comenzó a incomodarlos.

Primero, dijeron que no estaba bien que grabáramos la entrega de dinero. Luego, nos amenazaron con que si no nos íbamos del evento llamarían a la policía.

Preguntábamos cuál había sido la ofensa y por qué nos retiraban si ellos mismos nos habían dado acceso. Nada sirvió para convencerlos. Nos sacaron con guardias, nos arrancaron los brazaletes, seis escoltas me llevaron hasta nuestro auto. Hasta el final, seguí haciendo preguntas. Nadie contestó. Dijeron que nos fuéramos, que no nos querían allí.

Este domingo salió al aire Magnates de Dios. Cash Luna dijo que rechazaba categóricamente la información. La historia se hizo viral y ha sido replicada por medios y agencias de toda Latinoamérica y España.

La Fiscalía guatemalteca anunció que iniciaron una investigación.

Mientras tanto, sigo preguntándome: ¿cuánto pagó Luna para rentar la Arena México? ¿Qué les preocupaba tanto de que estuviéramos allí? ¿Qué otros políticos bailan al compás suyo en México, fuera del escenario?.

 

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@penileyramirez

 

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