Límites, controles y contrapesos

Es de celebrarse que el Congreso haya servido de límite y contrapeso al Ejecutivo con el asunto de la Guardia Nacional

Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México
Francisco Gárate Chapa / Articulista / Heraldo de México

En su sexenio, el expresidente Vicente Fox, al tratar de impulsar algunas reformas como la fiscal y la energética, entre otras, se topó con los límites que el Congreso le impuso al punto de acuñar una frase que se volvió célebre: El Presidente propone, el Congreso dispone.

Traigo a colación el anterior hecho anecdótico porque en los últimos días han sucedido algunos hechos y acontecimientos que me parecen relevantes y que no se pueden dejar de mencionar y señalar: uno, el Congreso sirvió y funcionó como contrapeso del Presidente de la República, se aprobó la reforma constitucional que crea la Guardia Nacional, cuyo mando será de carácter civil, aunque pueda contar para su integración y funcionamiento con fuerzas castrenses, a contrapelo de la propuesta del Ejecutivo de que fuese un mando militar quien la encabezara. Así, si el gobierno federal, en sus funciones de seguridad pública, recurre al uso de las fuerzas armadas, éstas estarán acotadas y cuando éstas intervengan en funciones de seguridad pública, será bajo un mando civil y por operaciones extraordinarias, fiscalizadas, reguladas y subordinadas.

Otro asunto relevante es la convocatoria del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, a la que suma a intelectuales, académicos, politólogos, empresarios y políticos, señalando enfáticamente no con el fin de crear un grupo opositor al gobierno, tampoco buscando descarrilar la gestión del presidente López Obrador; sino atendiendo a las circunstancias actuales, reconociendo la legitimidad y extraordinaria fuerza política que tiene el Presidente de México, impulsar un colectivo que plantee, cuide y de facto encuentre mecanismos de generar contrapesos a su gobierno.

Considero que el titular del Ejecutivo ha tenido la perspicacia de encontrar los motivos de enfado de los ciudadanos y sus anhelos, sus hartazgos y sus esperanzas y, en ello y su retórica contra la corrupción, el dispendio y el abuso del poder ha encontrado eco y apoyo de la sociedad; pero ello no debe entenderse como una carta blanca que le autorice a hacer lo que le venga en gana, por el contrario, su circunstancia le exige actuar, tal vez como a nadie, por la ruta del derecho, y el respeto y consideración de los otros poderes y órganos autónomos.

Sin embargo, lamentablemente, lo que hoy estamos encontrando es un Presidente que inexcusablemente otorga perdones contra la corrupción; que se ha rodeado de personajes impresentables; que ofrece abrazos pero que presenta una iniciativa en la que propone a las fuerzas armadas, sin cortapisas, para combatir al crimen; que toma decisiones como la de construir una refinería, cuando las que existen trabajan a 60 por ciento; que cancela el NAIM, estancias infantiles y albergues.

Por ello, es de celebrarse que el Congreso haya servido de límite y contrapeso al Ejecutivo con el asunto de la Guardia Nacional; que actores de la sociedad y de la política, defiendan a los órganos autónomos y se articulen para buscar espacios de diálogo y reflexión, esperando que sean capaces de construir una agenda común con el Presidente para encaminar la vida de México al orden, la legalidad y la toma de decisiones debidamente sustentadas y motivadas.

 

 

Ex representante del PAN ante el INE

@pacogarate

 

 

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