Ley Nacional del Uso de la Fuerza: garantía del pleno respeto de los Derechos Humanos

La Guardia Nacional cuenta con una normatividad que establece los criterios para la portación de material bélico unificado para todo el país

Jesús Valencia  /  Colaborador / El Heraldo de México
Jesús Valencia / Colaborador / El Heraldo de México

La Guardia Nacional cuenta con una Ley Nacional del Uso de la Fuerza que establece los principios, graduación y alcances de su uso; el procedimiento y clasificación de conductas que ameriten su aplicación en las personas detenidas, los niveles, intensidad, motivación o justificación, así como instrumentos permitidos y el uso que se les puede dar a los mismos.

En el artículo 2 se abordan los objetivos de la ley que comentamos, establece un conjunto de reglas generales que sugiere para la Guardia Nacional y demás instituciones de seguridad pública crear un manual o protocolo de actuación que establezca de modo específico, los niveles del uso de la fuerza y procedimientos en tal sentido. Este mismo artículo establece los criterios y lineamientos para la portación de material bélico unificado para todo el territorio nacional, esto, teniendo en cuenta que unas son las actividades propias de la función de patrullaje y otras, en cambio, las actividades y acciones propias de cada determinado operativo que se lleve a cabo.

También plantea la clasificación entre armas de fuego, armas letales y armas menos letales. Cuenta con un capítulo de Régimen de Responsabilidades, valga mencionar, son tres artículos los que allí señalan aspectos tales como: las sanciones de tipo civil, penal y administrativas a que estarán sometidos los elementos de Guardia Nacional que no cumplan a cabalidad con las reglas establecidas en la ley en comento, además, se indica la obligación de verificar el uso de la fuerza por parte de los mandos superiores en relación con sus subordinados.

Aborda la capacitación y profesionalización, es aspecto que ha cubierto la ley en estudio, sin duda, es un tema relevante, claro está, se insiste en lo necesario de un protocolo a manual de actuaciones para el desempeño gradual, proporcional y razonado de la fuerza, en operativos, manifestaciones y multitudes, o simplemente en cumplimiento de funciones de patrullaje.

Cuenta con un capítulo que establece lo relacionado, con la emisión o expedición de informes del uso de la fuerza, a modo de reportes pormenorizados que detallan el nivel de la fuerza que se haya utilizado, las circunstancias de tiempo, modo y lugar; las razones que justifican al nivel del uso de la fuerza utilizado y se dedican dos capítulos separados, al uso de la fuerza en manifestaciones y reuniones públicas, y en caso de operativos, si bien es cierto, se establecen criterios diferenciados y técnicos al respeto, se insiste en la necesidad de un protocolo o manual de actuaciones que acompañen la ley.

La Ley Nacional del Uso de la Fuerza es un ordenamiento sin precedentes que regula a todas las instituciones vinculadas a las tareas de seguridad pública en nuestro país, establece parámetros respecto a los niveles de la fuerza que es permitido ejercer a los agentes de seguridad en relación con los niveles de resistencia y la forma en que deben de realizar los registros de detenciones.

Por Jesús Valencia

Titular de Estrategia para la Paz con Entidades de la SSYPC

@valencia_guzman

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