Leonel Luna Estrada: alcaldías, gobiernos de proximidad y de participación ciudadana

La VII Legislatura es protagonista de la historia, estamos aprobando nuevas reglas y los ciudadanos vamos a poder elegir al primer Congreso de la CDMX


El tránsito de Jefaturas Delegacionales a Alcaldías no significa un simple cambio de denominación, implica una transformación estructural en la forma de conducir el gobierno de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México.

Dicha evolución está orientada a sentar las bases para una operación democrática que genere gobiernos con pesos y contrapesos, división de funciones y autonomía de sus órganos.

Asimismo, las Alcaldías promoverán una relación de proximidad y cercanía del gobierno con los habitantes, para que de esta forma, puedan consolidar una cultura de plural y participativa que pueda garantizar la gobernabilidad, así como la convivencia y la civilidad en el ámbito local.

Hoy, la VII Legislatura es protagonista de la historia, estamos aprobando nuevas reglas y los ciudadanos vamos a poder elegir al primer Congreso de la Ciudad de México y los primeros Alcaldes y Concejales.

A esta Asamblea Legislativa del Distrito Federal correspondió hacer las leyes secundarias, y la Ley de Alcaldías es una ellas, que marca una nueva composición histórica de gobierno en las delegaciones políticas.

No hay que olvidar que la reforma constitucional del 29 de enero de 2016 representó un paso decisivo en el largo proceso de Reforma Política de la Ciudad de México que empezó hace más de tres décadas.

Por eso, es muy importante el papel de las Alcaldías, las cuales permitirán consolidar la cultura democrática que ayudará a la planeación, la convivencia y la civilidad en el ámbito local, y mejorará el acceso y la calidad de los servicios públicos garantizando una vida digna a los habitantes de las demarcaciones.

Así, la ley secundaria deberá regular la integración y organización de las alcaldías, precisando los requisitos para ser alcalde o alcaldesa en total congruencia con lo dispuesto en la Constitución Política de la Ciudad de México, así como establecer las reglas para su debida instalación.

Otro de los grandes avances, es el título referente a los recursos públicos de las Alcaldías, pues en él se establece lo relativo a la materia presupuestal y se definen con claridad y transparencia las reglas de aplicación del presupuesto.

Respecto a la Organización Administrativa de las Alcaldías, establece reglas generales y comunes para organizar la administración pública, define de manera puntual las Direcciones Generales, base con las que deberán contar las alcaldías, relativas a las distintas materias, logrando a su vez un esquema de flexibilidad para fusionarlas o dividirlas según las necesidades y características de cada demarcación territorial.

Por ello, el nuevo sistema de alcaldías, previsto en la Constitución local, materializa las demandas ciudadanas, y pone a la Ciudad de México de nueva cuenta a la vanguardia.

 

*Presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF.

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