Legislar a ciegas

La Cámara de Diputados aprobó la Ley de Remuneraciones sobre un proyecto de 2011, con términos y palabras no vigentes

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Durante el gobierno de Felipe Calderón, en 2009, el Honorable Congreso de la Unión aprobó reformas constitucionales sobre las remuneraciones de los servidores públicos para que ningún funcionario pudiera ganar más que el Presidente de la República.

Aquella reforma a los artículos 75 127 no surtió efecto porque nunca se aprobó su ley reglamentaria. Fue hasta 2011 cuando Pablo Gómez presentó un proyecto para materializarlo. Sin embargo, pasó lo mismo: la iniciativa del entonces senador perredista se fue a la congeladora. Nadie quiso mover nada.

Hoy, nueve años después, la cosa cambió. Andrés Manuel López Obrador ordenó a sus diputados establecer por decreto una austeridad republicana en todos los niveles del gobierno.

Y como Morena tiene mayoría en ambas cámaras, sus congresistas acataron órdenes a pie juntillas.

Desempolvaron el viejo proyecto de Pablo Gómez y sin moverle un punto o una coma aprobaron fast track la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos.

Eso de que no le movieron nada, es literal. Nadie se tomó el tiempo de leerlo ni modificarlo. Lo avalaron con términos y palabras que en la actualidad ya no se usan.

Por ejemplo, en el inciso a del artículo IV, se refiere a la Ciudad de México como Distrito Federal, cuando por ley ya no se denomina de esta forma a la capital del país. En cuanto a la remuneración de los titulares de entes públicos enumera una lista y pone al Instituto Federal Electoral (IFE) cuando hoy se llama Instituto Nacional Electoral (INE).

Por otro lado, en su artículo 17, la ley habla de las sanciones que se impondrán en caso de rebasar los límites establecidos en salarios, y dice que si no excede del equivalente a mil veces el salario mínimo vigente en el Distrito Federal, se impondrá destitución e inhabilitación de seis a cuatros años para desempeñar otro cargo o comisión públicos…. Toman como referencia los salarios mínimos, cuando este parámetro dejó de usarse desde 2016 y fue sustituido por la Unidad de Medida. Y así es como viene la ley que aprobó el 13 de septiembre la nueva Cámara de Diputados, con mayoría absoluta de Morena.

Ahora bien, más allá de si esto amerita una fe de erratas, lo que deja ver es que el partido del próximo gobierno empezó con el pie izquierdo, legislando sobre las rodillas.

No sólo eso, le están abriendo la puerta a una cascada de controversias de servidores y funcionarios que se sientan agraviados por esas medidas.

Lo que falta ver es si en el gobierno actual ya se percataron de la pifia. Y lo más inquietante, saber si el presidente Enrique Peña Nieto se aventará el boleto de emitir el decreto de una ley que fue aprobada con inconsistencias, o deja la papa caliente al próximo jefe del Ejecutivo.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Siempre una obediencia ciega supone una ignorancia extrema.

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@ALFREDOLEZ

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