Legalidad y paridad

¿Será que acaso creen que las mujeres seguimos en el limbo de la intelectualidad, reflexión y análisis?

Columna_Invitada / Laura Coronado Contreras/ El Heraldo de México.
Columna_Invitada / Laura Coronado Contreras/ El Heraldo de México.

Hace unos días en las cámaras legislativas federales fueron electas dos mujeres para presidir las mesas directivas, que muchas voces han elogiado hasta el cansancio el valor de la mujer y su supuesto empoderamiento.

Esto es falso, explico por qué:

1. En Diputados, Tatiana Clouthier reveló que Laura Rojas fue electa a consecuencia de un acuerdo político poniendo en duda la capacidad, talento y experiencia de la diputada presidenta, (irónicamente una mujer a otra mujer). Durante el proceso de elección nos enteramos que Morena vetó una y otra vez a los candidatos propuestos por el PAN, hasta encontrar uno o una que aceptara sus condiciones, lo que reafirma el uso de la paridad como mecanismo de negociación y acomodo de piezas a conveniencia política de un personaje, en lugar de privilegiar el cumplimiento de los acuerdos establecidos y anteponer el interés del Parlamento mexicano en beneficio de la soberanía de nuestro país.

2. En el Senado de la República, la senadora presidenta Mónica Fernández fue electa en medio de una disputa de poder entre la búsqueda por la reelección de Martí Batres y la negativa de Ricardo Monreal a ceder el control, atención mediática y poder en la Cámara alta.

En ambos casos se utilizó la agenda de paridad de género como instrumento político dejando de lado una vez más la habilidad, valor intrínseco, capacidad de negociación, experiencia política y parlamentaria, conducción de las sesiones y representación nacional e internacional de las legisladoras cómo fuente de verdadera pluralidad.

Es lamentable que la llegada de una mujer a dirigir la máxima tribuna de la nación sea en condiciones y como resultado de una disputa, con procedimientos cuestionados en su legalidad por anteponer los intereses personales, económicos y políticos de Morena y de unos cuantos personajes, situación que no sólo demerita el que sea una mujer quien seguramente por justicia, pero sobre todo por capacidad, talento, experiencia y honorabilidad por primera ocasión ambas cámaras dirigen el Congreso de la Unión que como órgano e institución representa LEGALIDAD.

Desafortunadamente este proceso no sólo está contribuyendo a acabar con una institución garante de la legalidad, soberanía y democracia de nuestro país, sino que demerita el reconocimiento a muchos años de esfuerzos de muchas mujeres por reconocernos y ser reconocidas para alcanzar una seria y real agenda de paridad.

¿Será que acaso creen que las mujeres seguimos en el limbo de la intelectualidad, reflexión y análisis?

Anteponer por encima de la legalidad cualquier interés político trae como resultado lo que hoy vivimos: descomposición social, impunidad, injusticia y bonillazos legislativos a modo.

POR MARTHA GUTIÉRREZ

ANALISTA EN COMUNICACIÓN Y POLÍTICA

@MARTHAGTZ

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