Lebron, el mejor después de Jordan

¿Qué tiene este jugador que ha disputado siete finales de forma consecutiva que enciende la polémica? Lo amas o lo odias

Netlog

LeBron James. Lo amas o lo odias. A propósito de las Finales de la NBA entre Cleveland y Golde State, hablemos del mejor basquetbolista del momento. Quienes simpatizan con él lamentarán que una vez más su equipo pierda la disputa por un campeonato. Quienes no, seguramente se alegrarán de que sume otro título perdido. ¿Qué tiene este jugador que ha disputado siete finales de forma consecutiva que enciende la polémica?

Partamos del hecho de que Michael Jordan no puede ser desbancado –hasta ahora- de la posición más alta. Es el mejor jugador de la historia. El Tom Brady del basquetbol. James, nadie lo duda, está en el Top 5. Y depende de si te cae mejor o peor para decidir si supera o no a Kobe Bryant, Magic Johnson, Shaquille O’Neal y compañía. A veces al hablar de mejores o peores jugadores la frialdad de los números no es suficiente. En muchas ocasiones la percepción también cuenta y ha sido muy injusta la forma en la que se califica a James.

Tiene grandes cualidades como su movilidad, potencia para llegar al aro, velocidad; es armador, pasa bien el balón, tira excelente de larga distancia, puede convertir desde el interior contra jugadores muy altos y, además, defiende. Se le cuestiona que es un individualista; pues a él le pagan para anotar. Recuerdo que en el último juego de La Final de 2016, también contra Golden State, se aventó un sprint de punta a punta para evitar una anotación. Después, él mismo marcó de tres y Cleveland obtuvo su primer título en la NBA. Eso para la ciudad es muy significativo, pero debería serlo en general para el deporte. Se agradece que existan este tipo de jugadores con pundonor.

¿Las historias de Jordan y James son comparables? Michael llegó a seis finales y las ganó todas. James ha llegado a ocho y todo indica que sumará cinco derrotas. No olvidemos que los Pistons se encargaron de estropearle la fiesta a los Bulls hasta que a Jordan le armaron un equipo con el cual finalmente obtuvo esos títulos.

El caso de James no es muy diferente. Se fue de Cleveland con una final perdida. Se cobijó en Miami, un equipo más sólido que con él alcanzó tres Finales y ganó dos. Regresó a Cleveland que ya tenía una quinteta más estructurada con Kyrie Irving y Kevin Love. Digamos que James armó ese equipo, que mandó traer buenos elementos y el resultado fue el campeonato en 2016. ¿Eso está mal? Parece que James bien sabe que los jugadores ganan partidos, pero los equipos ganan campeonatos.

Es verdad que Jordan no cambió de equipo tratando de ser campeón. James es culpable de ser altamente competitivo, de querer ganar, quizá hasta de anhelar ser Jordan.

Columna anterior: Real Madrid es de leyenda

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso