Las rutas del exilio republicano español: a México vía Argelia

La mayoría de los exiliados republicanos españoles que salieron rumbo a México a partir de 1939 lo hicieron desde Francia

Anilu Ingram Vallines
Gabriel Rosenzweig/ Columnista invitado/ Opinión de El Heraldo de México

La mayoría de los exiliados republicanos españoles que salieron rumbo a México a partir de 1939 lo hicieron desde Francia. Ahora bien, algunos centenares pasaron antes por Argelia.

 A comienzos de 1939, cuando el avance de las tropas de Franco era imparable, más de medio millón de republicanos cruzaron la frontera con Francia en busca de refugio. Un contingente considerablemente más reducido se dirigió a las provincias de Levante, y desde ahí a Argelia, que en ese entonces era territorio francés.

 A Argelia llegaron unos 20 mil republicanos. Muchos de ellos pensando en trasladarse a México debido a que sabían que el presidente Cárdenas estaba dispuesto a acogerlos. Las autoridades francesas los recibieron con desconfianza e, incluso, hostilidad. Unos quedaron en libertad para buscarse la vida. Otros fueron llevados a centros de internamiento. Otros más a campos de trabajos forzados.

Hasta fines de 1939 no hubo obstáculos para que abandonaran Argelia todos aquellos que lo desearan. Si bien se ignora cuántos, una serie de republicanos salieron en ese periodo y, meses más tarde, desembarcaron en México junto con miles de republicanos que partieron desde Francia. El caso más conocido es el del general José Miaja. Éste aterrizó en Orán, procedente de Alicante, el 29 de marzo. Tras pasar unos días en Cherchell, se dirigió a Marsella y, posteriormente, a México.

A partir de la ocupación alemana de Francia, el régimen de Vichy puso trabas para la salida de los refugiados españoles. Ello por temor a que se incorporaran a la lucha contra el nazismo y porque vio en ellos una fuente de mano de obra. No obstante lo anterior, en los años 1940-1942 varios miles de republicanos se desplazaron a México, incluidos algunos centenares que se hallaban en Argelia, gracias a un acuerdo suscrito por México y Francia, y los esfuerzos del gobierno mexicano para fletar barcos para el traslado.

Al igual que lo que sucedió con los que se encontraban en la Francia metropolitana, los republicanos de Argelia debían aparecer en listas que elaboraban personas vinculadas al Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles o la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles y eran aprobadas por la legación de México en Francia. La elaboración de las  listas fue motivo de conflicto. Los refugiados de Argelia se quejaban sistemáticamente de que la preferencia para asignar las plazas en los barcos se otorgaba a los que se encontraban en la Francia metropolitana.

El desplazamiento más cuantioso de republicanos de Argelia a México tuvo lugar en 1942. Se debió a las gestiones de Ginés Ganga, quien  consiguió que se destinaran a los republicanos de Argelia 80 lugares en el vapor Guinea, que zarpó de Casablanca hacia Veracruz, en mayo de 1942. El grupo recibió las visas para México en Casablanca, de manos de Edmundo González Roa, colaborador de Gilberto Bosques.

En septiembre de ese mismo año el escritor Max Aub también logró salir de Argelia con destino a México. Aub había sido detenido en Marsella, en septiembre de 1941 y transferido al campo de detención de Djelfa, en las altas planicies argelinas.

El flujo de republicanos españoles de Argelia hacia México continuó hasta comienzos de los años cincuenta. El último en llegar fue el filósofo y pintor Luis Abad Carretero.

Al igual que lo hicieran los que llegaron desde Francia, los exiliados republicanos españoles procedentes de Argelia enriquecieron a la sociedad mexicana y contribuyeron a estrechar los vínculos que unen a México y España.

POR GABRIEL ROSENZWEIG
EMBAJADOR DE MÉXICO EN ARGELIA



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