Vidal Llerenas: Las razones de Estado en el Estado de México

Es curioso que un gobierno que ha vivido entre la disputa interna, casi confesa, de dos grupos sea tan organizado para operar una elección


López Obrador y el diario Reforma, han mostrado evidencia de una estrategia coordinada por la oficina de la Presidencia para influir en la elección del Estado de México. La lista de funcionarios encargados de regiones específicas del Edomex, concuerda con actos realizados por ellos en los municipios asignados. También es coincidente que la publicidad del gobierno federal en medios electrónicos durante los primeros meses del año en temas como salud o comunicaciones, hacían referencia a obras realizadas en dicha entidad.

Es curioso que un gobierno que ha vivido entre la disputa interna, casi confesa, de dos grupos (los tecnos de Videgaray y los rudos de Osorio) sea tan organizado para operar una elección. Ni la seguridad, ni la negociación del TLC, ni la reforma educativa, han generado mayor cohesión en el gobierno federal, que el objetivo de que el PRI gane el Edomex.

La acción y los argumentos del gobierno wse parecen a la famosa razón de Estado que argumentaban los priistas hace 30 años para justificar la intervención del gobierno en las elecciones. El fraude patriótico era necesario para evitar que los mexicanos perdiéramos las conquistas ganadas por la revolución, ante la derecha confesional y pro yanqui, o ante los comunistas que querían hacerse del poder por medio de las elecciones.

Con su actuar en esta elección, el Presidente Peña renuncia a su papel de garantizar las condiciones para que los comicios se desarrollen de manera justa, abdica a la responsabilidad de cuidar el desarrollo de las instituciones democráticas. Lo que se pretende es evitar que los ciudadanos decidan quién va a gobernar.

Así como Fox quiso con el desafuero salvarnos de elegir a López Obrador, ahora Peña está dispuesto a poner toda la fuerza del Estado para que los mexiquenses mantengan en el poder a la versión más rancia y abusiva del priismo. Se dice que el triunfo de Delfina pondría en riesgo la estabilidad del país, cuando en realidad el único riesgo es para el PRI.

El gobierno de Peña luce distraído, reactivo ante los problemas, abrumado por la creciente inseguridad, sin iniciativa ante el gobierno de los Estados Unidos. La decisión de intervenir en la elección de Edomex, lejos de ayudar a un gobierno impopular y sin liderazgo, le dificulta a Peña la posibilidad de impulsar políticas y actuar ante serios problemas, desde la epidemia de homicidios a periodistas y el robo masivo de combustible, hasta la inminente renegociación del TLC.

Como Peña ha hecho de esta elección una especie de referéndum de su gobierno, ya que todos sus funcionarios están involucrados, la derrota del candidato priista tendrá costos muy altos, que van a afectar su capacidad de acción y su relación con la sociedad y el resto de los partidos.

*Vidal Llerenas es Diputado de Morena

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