Las premisas del Plan de Seguridad

Se pensó que la salida de los militares de las calles estaría acompañada de una estrategia nueva, basada en una estructura policial comandada por civiles

Arturo Sánchez Gutiérrez / Decano Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey
Arturo Sánchez Gutiérrez / Decano Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey

Andrés Manuel López Obrador ofrece un Plan Nacional de Paz y Seguridad que no corresponde con lo que prometió en su campaña. Por eso las críticas se han concentrado en la estrecha relación que la Guardia Nacional tendrá con las fuerzas armadas y la Secretaría de la Defensa Nacional.

La expectativa era diferente. Se pensó que la salida de los militares de las calles estaría acompañada de una estrategia nueva, basada en una estructura policial comandada por civiles. Eso no ocurrirá.

Evidentemente, para estos temas no hay consultas y los foros previos no fueron incorporados en la decisión. Con todo, la creación de la Guardia Nacional es uno de los ocho puntos que forman el Plan de Paz y Seguridad. Las demás partes establecen un diagnóstico en el que se basan otras políticas.

Por principio, se establece como premisa que el origen de muchos de los delitos es el contubernio corrupto entre funcionarios públicos y delincuentes. Por lo tanto, es necesario empezar por erradicar la corrupción, junto con garantizar empleo, educación, salud y bienestar para reducir la pobreza y la marginación.

De esa manera, se reducirá la comisión de delitos de toda clase.

Lamentablemente no se ofrece un cronograma, ni metas o plazos para realizar el Plan, como si todo fuera a ocurrir en automático a partir del 1 de diciembre.

Pareciera que algunas reformas legales resolverían los problemas, incluyendo la promoción y respeto a los derechos humanos.

El Plan incluye enfáticamente la necesidad de una regeneración ética de la sociedad y parte de una polémica premisa: los mexicanos fuimos adoctrinados en los últimos 30 años hacia el individualismo, el consumismo, la competencia y el éxito material como valores supremos: El estilo de vida inducido por la cultura neoliberal y consumista, en el que lo fundamental es el dinero, lo material y lo superfluo, ha generado frustración social, particularmente en los jóvenes.

De esa concepción se desprende la necesidad de una Constitución Moral para proponer nuevas actitudes en la relación entre los individuos y por eso se proponen esquemas de paz como el cambio de la estrategia de penalización en la lucha contra las adicciones, la eliminación de las prohibiciones a ciertos estupefacientes y la búsqueda de mecanismos pacíficos para combatir la delincuencia. Ahí se incluye ofrecer alternativas a los delincuentes, la revisión de sus expedientes, y en su caso la amnistía o el indulto condicionado.

Los argumentos desembocan en la creación de la Guardia Nacional que surge por la carencia de una institución policial capaz de enfrentar la violencia el día de hoy.

Si el diagnóstico es correcto, tendremos la misma estrategia seguida en los últimos sexenios con el éxito en el muy largo plazo, mientras se regenera la ética de los mexicanos.

Si las premisas son equivocadas, la eficiencia será raquítica y algunas políticas podrían generar más problemas que soluciones.

 

ARTURO SÁNCHEZ GUTIÉRREZ

DECANO DEL ITESM, EX CONSEJERO ELECTORAL

@ARTUROSANCHEZG

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