Las manos detrás de tus compras

En de cada objeto que consumimos, hay miles de manos sin rostro y sin nombre, que participan en su cadena de producción, manufactura y suministro

Las manos detrás de tus compras

Todos los días elegimos el atuendo y accesorios que vamos a usar. Al comprar escogemos libremente, ya sea por gusto, por precio o por calidad.

Detrás de cada uno de estos objetos, hay miles de manos que participan en su cadena de producción, manufactura y suministro. Manos sin rostro y sin nombre.

Caroline Scheufele, creadora de la firma Chopard, dice que: El verdadero lujo es saber la historia de las personas que hicieron tus prendas y tu joyería.

Hay que entender que existe una codependencia en la cadena de abastecimiento de todo lo que consumimos, desde la comida, hasta los productos de lujo, pero realmente somos ajenos de las manos que lo producen: no sabemos ni quién, ni dónde, ni cómo, ni en qué condiciones se hace.

En entrevista, esta semana, con Olivier Audemars, nieto de uno de los creadores de la marca de relojes Audemars Piguet, me dio una respuesta muy atinada cuando le pregunté sobre la razón para invertir en un reloj, si hoy el teléfono te da la hora también. Olivier me dijo: Con uno de mis relojes sabes perfecto quién, cómo y dónde lo hizo; puedes conocer al maestro relojero si quieres, existe una conexión. Un teléfono es hecho en serie, no sabes dónde ni quién lo produjo; no hay un vínculo emocional, no hay una historia. Y todo lo producido en serie es así, rápido, desechable, lejano, ajeno.

Hoy, con las redes sociales y con el fast fashion, las personas no quieren ser fotografiadas repitiendo atuendos, y por un pequeño costo económico es posible hacerlo, pero con un gran impacto ambiental.

Como me dijo Livia Firth, creadora del Green Carpet Challenge y cofundadora de Eco-Age: No puedes ser verde o sustentable si consumes fast fashion, no hay manera. Y es que cuando mi generación crecía, el ir de compras era todo un evento; el adquirir prendas o accesorios requería de todo un ritual y, por lo tanto, se creaban historias alrededor de cada adquisición. Atesorábamos nuestras cosas por mucho tiempo, ya que tenían un significado y una historia. En un estudio reciente, se reveló que la mujer promedio solamente se queda cinco semanas con una prenda, antes de deshacerse de ella.

La sustentabilidad, dice Firth, es reconectarte con esas elecciones que hacemos, desde lo que comemos, hasta lo que nos ponemos para impactar positivamente en el medio ambiente.

Increíblemente, la industria de la joyería es una de las menos éticas y transparentes, me dijo Livia en entrevista, hay mucho trabajo que hacer, pero desde 2011, ella trabaja con Chopard para asegurarse que el oro y piedras que usan sean de una cadena de abastecimiento completamente transparente. Ahora el cliente puede saber exactamente el origen de su oro, sus diamantes y sus piedras preciosas.

Firth dice que deberíamos hacer un feminismo global, en donde cuidemos a todas las mujeres que trabajan en condiciones casi de esclavitud para producir moda, como en Bangladesh, Vietnam, Camboya y América Latina, informándonos sobre las manos que producen lo que consumimos.

@BRENDAJAETK

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