Las guardias nacionales y nuestra Guardia Nacional

El control territorial significa que el estado garantice su obligación de brindar seguridad a los mexicanos, y que la población ejerza sus derechos

Jesús Valencia  /  Colaborador / El Heraldo de México
Jesús Valencia / Colaborador / El Heraldo de México

Las guardias nacionales del mundo comparten conceptualmente la misión de garantizar el control territorial por parte del Estado. La política de seguridad aplicada en nuestro país durante casi dos décadas debilitó la capacidad del Estado Mexicano de ese control territorial, básicamente por la imposibilidad de las policías locales de hacer frente al crimen organizado.

Entendemos que el control territorial significa que el Estado garantice cabalmente su obligación de brindar seguridad a los mexicanos, y que toda la población ejerza sus derechos y garantías sin que nadie se lo impida en cualquier lugar del territorio nacional.

En el caso de México, se propone el despliegue en el transcurso del año de 87 cuarteles, con un estado de fuerza compuesto por 35 mil elementos militares, 8 mil policías navales, 18 mil policías federales y 21 mil 170 elementos reclutados, para lo que se invertirán 20 mil millones de pesos.

Como en otras partes del mundo, nuestra Guardia Nacional será un cuerpo de formación militar, con facultades de investigación de cualquier tipo de delitos, desplegado a nivel nacional y una férrea disciplina. Algunos especialistas encuentran gran similitud entre el modelo de nuestra Guardia Nacional con el implementado en Italia, ahí los Carabinieri suelen ser los primeros en atender cualquier delito, su presencia por toda la península, con cuarteles en cada ciudad, les da una proximidad social que permite que los ciudadanos acudan a ellos a presentar denuncias o solicitar apoyo cuando se es víctima de algún delito.

A diferencia de nuestro país, los Carabinieri son una rama del ejército, que cuenta con 104 mil elementos facultados para tareas de seguridad y defensa del estado. Es de destacar, como una característica que casi 50% de las Guardias Nacionales en el mundo se encuentran adscritas a los ministerios de defensa.

Las estructuras orgánicas y los despliegues operativos de las Guardias Nacionales son similares a nivel internacional y funcionan análogamente a las de las Fuerzas Armadas, conformadas por pelotones, compañías, agrupamientos, brigadas y divisiones que se desplazan en ese tipo de unidades con un estado de fuerza significativo.

Las Guardias Nacionales en el mundo son unidades con capacidades intermedias entre las policías y las Fuerzas Armadas, su despliegue operativo es similar al de los ejércitos, por ello actúan en cualquier localidad de un país y tienen capacidades para realizar despliegues transitorios, temporales e itinerantes, con independencia de contar con estaciones o cuarteles fijos propios para labores de proximidad con la ciudadanía.

Algunos casos de éxito que comparten similitudes de modelo con nuestra Guardia Nacional son los instrumentados en España y Chile. El Estado español garantiza la seguridad de los ciudadanos, a través de los dos cuerpos que integran las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado: la Policía Nacional y la Guardia Civil. Diferenciados por sus funciones y el territorio en el que las pueden ejercer. La principal diferencia es que la Policía Nacional es un cuerpo civil, mientras que la Guardia Civil es militar.

La guardia civil española tiene competencias en materia de armas y explosivos, del transporte de presos y detenidos o de la seguridad de altas personalidades, además de vigilar el tráfico, tránsito y transporte en las vías públicas, siempre que no estén asignadas a la Policía local.

La Policía Nacional tiene otras funciones como investigar y perseguir delitos relacionados con estupefacientes, y sobre todo en materia de migración y extranjería. Este cuerpo tiene competencias en la expedición del Documento Nacional de Identidad y controlan las entradas y salidas de personas en las fronteras.

La Constitución Española separa las Fuerzas Armadas (el ejército), de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (la policía y la Guardia Civil). La diferencia está en las funciones asignadas. El Ejército se encarga de preservar la soberanía e independencia de España, la integridad territorial y el ordenamiento constitucional y la misión de las Fuerzas de Seguridad es proteger el libre ejercicio de los derechos, libertades y garantizar la seguridad ciudadana.

Por su parte en Chile, las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública están integradas sólo por Carabineros y la Policía de Investigaciones.

Los Carabineros también tienen carácter militar. Su misión es preservar el orden público y la seguridad pública interior de todo el país, además de otras funciones asignadas por ley como la protección del presidente de la República y jefes de Estado extranjeros en visita oficial; la seguridad del Palacio de Gobierno y residencia de estas autoridades, así como la vigilancia de las fronteras.

Como puede observarse, la idea de contar con una fuerza intermedia entre las policías y el ejército cobra sentido en la medida que se forma una organización del Estado mexicano para encargarse de la Seguridad Interior, mientras que la seguridad pública y la seguridad nacional estarán a cargo de otras instituciones.

Existen circunstancias que en principio son asuntos de Seguridad Pública, pero que por su magnitud y gravedad la rebasan y se convierten en materia de Seguridad Interior, sobre todo cuando los cuerpos de seguridad pública han sido desbordados y los conflictos atentan contra los intereses fundamentales de la nación, la soberanía, la integridad territorial, la forma de gobierno republicano y democrático y el pacto federal.

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