Las elecciones de la sangre y el miedo

El pasado mes de mayo se mataron en México a dos mil 890 personas

Las elecciones de la sangre y el miedo

Tal vez por el Mundial o porque quizá muchos lo ven como un tema recurrente y sin solución, las cifras arrojadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional Pública sobre el número de asesinatos en México no han provocado el escándalo que deberían. El pasado mes de mayo, mientras nuestros candidatos a la Presidencia se daban con todo en las campañas y los debates, se mataron en México a dos mil 890 personas. Es la cifra más alta desde que se lleva registro de los crímenes. En este país se mata a 93 personas diariamente.

Y en plena época electoral, los actores políticos no podrían estar fuera de la estadística. De acuerdo con la consultora Ettelekt, 122 políticos han sido asesinadas del 8 de septiembre del año pasado (día en el que formalmente arrancó el proceso electoral) al 22 de junio. De estos, 46 aspiraban a ser electos a un cargo público; 28 eran precandidatos y 18 candidatos formales. Los dos últimos asesinados fueron dos hombres que competían por alcaldías en Michoacán.

Haciendo la comparación entre el proceso electoral 2012 y el actual, salta un número alarmante: las agresiones aumentaron 4,200 por ciento. En estos últimos ocho meses, 465 políticos han sido objeto de alguna agresión. Otro dato revelador del último informe de Ettelekt es que el 75 por ciento de estos ataques fueron perpetrados en contra de políticos de oposición al gobierno en turno, ya sea a nivel estatal o municipal, lo cual desvela que, en algunos casos, el crimen organizado no sería el responsable directo.

La violencia en México está generalizada y ante la creciente ola será un grave problema de gobernabilidad. Nada garantiza que las autoridades electas dejen de estar bajo el asedio de los criminales en lo que asumen el cargo o incluso después.
Quizá por eso la reciente preocupación de las autoridades electorales respecto a lo que podría pasar el día de la elección, aunque como leímos a principios de semana en estas páginas, habrá lugares donde los comicios no se lleven a cabo con normalidad porque no hay candidatos o ciudadanos para ir a votar.

Suena a disco rayado, pero realmente estamos ante el total fracaso del Estado (todos los niveles de gobierno y todos los poderes) en su obligación de dar seguridad y llevar justicia a los habitantes de este país. Un fracaso que nos afecta en todo y repercute en todas las actividades. Esta violencia también marca a las autoridades que saldrán electas el 1 de julio. Su reto será confrontarla. En muchos lugares, además del enojo, votará el miedo. Ojalá y los nuevos gobernantes estén lo suficientemente consciente de ello.

CONTRASEÑA: El panorama está lejos de cambiar. Un análisis hecho por el Observatorio Nacional Ciudadano sobre las propuestas para combatir la inseguridad hechas por los cuatro candidatos a la presidencia, así como a las nueve gubernaturas en disputa, desprende que faltan propuestas concretas para resolver la crisis de inseguridad y justicia. Algunos quieren poner en prácticas acciones que han resultado un fracaso. Muy preocupante.
@CARLOSZUP

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