Las demandas contra Monreal

Uno de los desafíos de la Fepade está en evitar que se salgan con la suya aquellos que quieren utilizar a la Fiscalía para enfrentamientos partidarios

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

En la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade) tienen claro que el caso de las demandas en contra de Ricardo Monreal –presuntamente por coacción del voto– es el más espectacular que tienen ahora entre manos.

No sólo por tratarse de quien se trata –es el coordinador de la bancada de Morena en el Senado–, sino porque en él convergen varios temas.

-De un lado, la disputa por el poder en el interior del partido.

Trátese dentro de la misma bancada (con Martí Batres) como en el terreno de la dirigencia de Morena (sus diferencias con Yeidckol Polevnsky son públicas).

-De otro, la credibilidad de la propia Fiscalía Especializada en Delitos Electorales ante el caso de un político importante del gobierno actual.

Situación que pone a la Fiscalía Electoral contra la pared, pues si no encuentra delito –aunque la razón le asista–, habrá quienes no le crean y acusen a la Fepade de favorecer o agacharse ante el poder prevaleciente.

De hacer lo contrario –fincar delito sin que exista, sólo por ganar espacio público y agradar a la galería–, estaría la Fiscalía fallando en su función.

La falta de ética y de justicia marcarían su bautizo.

Por lo pronto, se han presentado más de 60 denuncias contra el senador de Morena Ricardo Monreal Ávila.

La mayoría anónimas –vía Fepadenet y Fepadetel–, plagadas de insultos y a las que les faltan datos importantes que difícilmente podrán completarse, dado que ninguna de esas denuncias anónimas han sido ratificadas.

Las otras, las que llevan nombre y apellido, se están estudiando.

La acusación contra el exgobernador de Zacatecas tiene como origen un párrafo del discurso que pronunció Ricardo Monreal hace un par de semanas, durante el mitin de Arturo Ávila, candidato de Morena a la presidencia municipal de la capital del estado de Aguascalientes, en el que a la letra dijo:

Aquí habemos seis senadores y somos la mayoría en el Congreso de la Unión. Si ustedes le ayudan a Arturo (Ávila), nosotros, desde México, en el presupuesto vamos a ayudarle a Aguascalientes.

Si ustedes ganan Aguascalientes, nosotros le vamos a ayudar a Aguascalientes…

¿Hay en este párrafo coacción al voto?

Especialistas en el tema electoral consideran que esta acusación es endeble; o cuando menos, discutible.

Eso es lo que habrá de determinar la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, que hoy encabeza José Agustín Ortiz Pinchetti, figura que ha transitado por el terreno electoral durante buena parte de su vida y cuyo sentido ético es impecable.

Sin embargo, el exconsejero del Instituto Federal Electoral (IFE) tendrá que enfrentar las presiones de aquellos que quieren politizar la justicia y utilizan a las instituciones para dirimir enfrentamientos partidarios.

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@MARTHAANAYA

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