Larga vida al rey

Una de las cintas más importantes del verano se estrena este fin de semana, ha llegado a las salas para asegurar su poderío como el Rey de la Selva

Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México

Con una sonrisa enorme en el rostro y la maleta llena de ilusiones, fue como llegué a la avant premier de El Rey León en México. Fue hermoso poder disfrutar de una cinta como ésta, rodeada de muchos amigos, pero sobre todo tan cerquita de Carlos Rivera, quien así como en la versión teatral, se encargó de darle voz a Simba en el doblaje en español.

Y es que esta película en específico tiene un significado muy especial en mi vida. Y estoy segura que en la de muchísima gente, que, como yo, ha construido historias o generado anécdotas alrededor de ella, pues mucho ha sucedido desde que la vimos por primera vez hace 25 años. Para mí, la historia, que en realidad está basada en Hamlet de William Shakespeare, es la más completa de Disney, y me refiero a la que más mensajes tiene.

He visto El Rey León en todas sus presentaciones. Desde la animada de Disney de 1994, la puesta en escena de Broadway, la de España, la de México y ahora, este live action dirigido por el grandioso Jon Favreau (a quien recordamos como Happy, el simpático asistente/chofer de Tony Stark en el Universo Cinematográfico de Marvel), quien anteriormente ya había tenido un acercamiento a este tipo de adaptaciones, pues en 2016 dirigió el live action de El Libro de la Selva, y en su currículum cinematográfico también tiene la dirección de las dos primeras cintas de Ironman, las cuales dieron paso al Universo Cinematográfico de Marvel en las que tuvo un labor más difícil que domar a un león, lidiar con Robert Downey Jr.

Las expectativas que genera una cinta como ésta siempre son muy altas y agradar a todos es casi imposible. El filme para mí es hermoso de principio a fin, sobre todo en una cuestión estética, pues con este tipo de películas queda demostrado que el uso de animales en el cine ya nunca más será necesario, porque la animación es brutal.

El trabajo direccional que hace Jon Favreau es impecable pues, aunque no lo parezca al ser un filme 100 % creado por computadora, había que darle un rumbo a las emociones que la historia generaría en el espectador y eso es lo más valioso de esta cinta. Si bien la película claramente nos lleva por momentos de mucha melancolía porque ya conocemos la historia, la realidad es que verla en animales más reales, hace aún más reales todos los sentimientos.

Debo reconocer que el hecho de ver un tanto inexpresivos a las criaturas de la selva, me hizo un poco de ruido, pero la dirección, por lo menos en el doblaje en español es muy buena. Lo que no me gustó de la cinta es que eliminaron dos musicales que son muy importantes en la historia y para quienes, como yo, nos sabemos de pies a cabeza la historia, los van a extrañar, sin embargo, creo que para las nuevas generaciones será un gran filme que espero también logre un lugar muy especial en sus corazones.

POR LINET PUENTE

COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX

@LINETPUENTE

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