Landau, nuevo embajador

"El conservador habla perfecto español, que le será utilísimo para ser muy claro ante la más alta esfera del gobierno mexicano"

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Christopher Landau, el nuevo embajador de Estados Unidos, llegará pronto a México, dejará una brillante práctica legal en Washington, con un salario base garantizado anual de cinco millones de dólares en uno de los bufetes legales más importantes en esta ciudad.

Ahora, el salario de Landau como embajador será por lo menos 250 veces menor pero, a cambio, tendrá un enorme honor: representar a su propio país, ante otra nación y su gente.

Además, qué mejor reto profesional y personal que rehabilitar y reconstruir una relación geopolítica agridulce, de la que tanto dependen la seguridad y la economía de los dos países.

Washington, DC, tiene más abogados por habitante que ningún otro lugar en la tierra. Así, aquí no hay honor más grande para un litigante que exponer y defender un caso o una causa ante la Corte Suprema de EU y Landau lo ha hecho nueve veces. 

En Washington aún se habla del juicio en el que representó a jueces federales a quienes después de una década, no se les había cumplido con un aumento de sueldo. Landau ganó ese juicio.

Por eso, cuando Donald Trump llegó a la Presidencia, Steve Bannon su controvertido asesor, le habló de este joven abogado a quien conocía como cliente.  ¿Por qué no darle a Landau el puesto de solicitor general?  que es el funcionario que como abogado litigante, representa al gobierno en casos ventilados contra el mismo gobierno ante la Corte Suprema.

Ese nombramiento no se dio. Pero Bannon pensó que un hombre tan brillante debía ser aprovechado en el gobierno de Trump. Después de todo, Landau a pesar de su juventud, es un conservador que pulió esa ideología conservadora de derecha, trabajando legalmente para Antonin Scalía y para Clarence Thomas, dos de los magistrados más conservadores de la Corte Suprema.

En su juventud, Landau, en un momento de indecisión casi escoge a la diplomacia como carrera en lugar de la abogacía. Habla perfecto español, que le será utilísimo para ser muy claro ante la más alta esfera del gobierno mexicano.  Y, como hijo de un diplomático con quien vivió en tres países latinoamericanos, algo de la cultura Latinoamericana se le habrá pegado.  

Aunque, francamente, los mexicanos tenemos nuestras propias variables de esa cultura y usted señor embajador, va a disfrutar familiarizándose con ellas. Y queda advertido: los extranjeros siempre se enamoran de México

Conclusión:  Hay gente en Washin-gton que me dice que como Chris Landau no es amigo cercano de Trump, muy posiblemente no podrá levantar el teléfono y consultar directamente a su presidente sobre situaciones de su trabajo en México, y que tendrá que acostumbrarse a reportar, no tanto al Departamento de Estado del que dependen los diplomáticos, sino a Jared Kushner; el yerno de Trump ha sido, durante 2 años, el verdadero estratega de la relación con México.                                                                 

*Periodista

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@armandoreporta

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