La violencia, el gran reto

El deterioro de nuestras instituciones encargadas de prevenir el delito ha sido paulatino

Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /
Héctor Serrano Azamar / Heraldo de México /

La violencia es, desde hace 18 años, el mayor de los problemas que enfrenta nuestro país; en realidad, México nunca se ha distinguido por ser un oasis de paz, pero por lo menos, la gente vivía con cierta tranquilidad.

A propósito de la Semana Santa, recuerdo bien mis años de preparatoria y de universidad, nuestro grupo de amigos podía, con ciertos cuidados, recorrer y visitar nuestro país, casi era un hecho que nada malo ocurriría. Entre nuestras preocupaciones inmediatas estaban el pago de casetas, a casa de quién llegar, el dinero para las cervezas, pero nunca nos deteníamos a pensar en la posibilidad de un secuestro, un asalto o que alguno de nosotros terminara desmembrado; esos horrores a los que hoy teme cualquier mexicano, son parte de nuestro presente y de nuestro pasado de violencia inmediato, agravados por la guerra contra el narcotráfico iniciada en el sexenio de Felipe Calderón.

Con el inicio del nuevo gobierno y la llegada de la izquierda a la Presidencia de la República, la esperanza de un futuro libre de violencia se vio renovada en millones de mexicanos; incluso, muchos de los votos que obtuvo el partido en el poder fueron producto del desencanto y de la frustración acumulada durante muchos años de malos gobiernos con pésimas estrategias de seguridad pública, que dieron como resultado miles de compatriotas muertos.

El deterioro de nuestras instituciones encargadas de impartir justicia y de prevenir el delito ha sido paulatino y consecuencia innegable de las prácticas de un régimen corrupto del cual han sido parte todos los partidos políticos del país, aunque la mayor responsabilidad de los fatídicos resultados la tienen las administraciones federales priistas y panistas, ellos en su momento fueron los responsables de acabar con este horror y no lo lograron.

Hoy, bajo el mando y la responsabilidad de un gobierno de Morena en Veracruz, se da la matanza de 13 personas, entre ellos cinco mujeres y un menor de edad, y aunque la violencia en el estado alcanzó niveles de terror aun antes de la llegada de Cuitláhuac García a la gubernatura, este hecho de barbarie no deja de ser en alguna medida su responsabilidad, pero si su gobierno es incapaz de encontrar y de castigar a los responsables, la culpa será sólo suya.

Este tipo de crímenes fueron el sello distintivo de la torpeza de gobiernos pasados, no podemos acostumbrarnos a verlos como eventos normales en nuestro México, debemos señalarlos y exigir que la autoridad cumpla con su responsabilidad sin importar el partido que gobierne, aquí no deberían existir colores, sólo resultados.

Minatitlán es, hasta ahora, la peor masacre del nuevo sexenio, el gobierno tiene que actuar rápido y dar con los responsables, Morena enfrenta un reto colosal, pacificar a México, de no lograrlo, su futuro parece incierto.

 

Por HÉCTOR SERRANO AZAMAR

@HSERRANOAZAMAR

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