La tragedia ajena de México

Miles de madres y padres están abandonando a sus hijos a las puertas de los puentes internacionales para que los niños entren solos a Estados Unidos.

Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Dos niños, uno de tres y otro de cinco años, llegaron solos a la frontera de Brownsville el jueves pasado, cosido en un viejo y sucio chaleco venía una nota mal escrita en un papel café que decía: … Mis niños están enfermos, yo no tengo cómo curarlos. Que Dios bendiga a quienes los ayuden, y que Dios me perdone algún día, por lo que acabo de hacer.

Los dos a su corta edad no saben cómo o dónde encontrar a sus padres, llegaron con tos y con señales de quemaduras en su tierna piel. Los médicos voluntarios de Global Response Management están viendo más y más casos de frosbite, dedos de manos y pies infantiles quemados por dormir a la intemperie bajo el endemoniado frío que hace en la frontera todas las noches de noviembre.

¿Se da cuenta lo que está ocurriendo? 

Miles de madres y padres adivinan que su sueño de recibir asilo en Estados Unidos nunca será realidad, y están abandonando a sus hijos a las puertas de los puentes internacionales para que los niños entren solos a Estados Unidos. La ley no obliga a pasarlos por la burocracia del asilo. Este país los tiene que admitir, y a regañadientes… Proteger.  

Los Migrant Protection Protocols, que obligan a los peticionarios de asilo en Estados Unidos a esperar por una respuesta en México, ya aplastaron la ilusión de miles de desesperados centroamericanos que, en lugar de terminar asilados en Estados Unidos, esperan que México decida que hacer con ellos.

Los abogados de ACLU, La Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos me dicen que en las últimas semanas vieron crecer el número de niños abandonados. Sus padres, prefieren desgarrarse el alma y separarse de ellos para que en Estados Unidos estos niños, adoptados por alguien, crezcan sin miedo a los secuestros y los asesinatos de los Maras, y sin miedo al hambre y las enfermedades que en Centroamérica los matan antes de tiempo.

México con compasión dejó a miles de migrantes cruzar su territorio para pedir asilo en Estados Unidos, y ahora por órdenes de Washington esos miles de migrantes están siendo devueltos a las ciudades fronterizas mexicanas para esperar ahí, por la respuesta estadounidense que tardará más de un año en llegar.

Las autoridades locales les prometieron vivienda, pero no ha ocurrido, les prometieron empleos, que no existen. Ahora lo que todos preguntan, es ¿quién tomará la responsabilidad de qué hacer con ellos?

Ni siquiera Naciones Unidas estaba preparado para esto. Y a las autoridades de migración estadounidenses, ésta pobre gente les vale.   

Conclusión: La Ciudad de México, como Washington están lejos, muy, muy lejos de la frontera para sentir lo que ocurre en ella. Yo le cuento esto, porque los mexicanos vamos a tener que decidir que hacer con tanta gente heredada en esta tragedia. Desde enero, más de 47 mil migrantes han sido regresados a esperar al lado mexicano por sus asilos.  Hasta septiembre 9 mil 974 casos habían sido procesados… Pero de todos, de todos, sólo a 11 migrantes les concedieron el asilo.

POR ARMANDO GUZMÁN

*PERIODISTA

ARMANDONEWSMAN@AOL.COM

@ARMANDOREPORTA

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