La tormenta perfecta

Se observan crisis políticas en muchos países, tanto desarrollados como en las naciones en vías de desarrollo

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México
Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

Mientras se alista una nueva edición de la cumbre del G7, donde los líderes de las naciones más poderosas del mundo, Estados Unidos, Francia, Japón, Canadá, Italia, Reino Unido y Alemania se reunirán este fin de semana en Biarritz, Francia, la situación en el orbe es cada vez más complicada. Vemos que el cambio climático deja de ser una amenaza para convertirse en una realidad, dejando los primeros estragos a su paso, tales como las tierras áridas en África, el verano más caliente en la historia europea y los incendios alrededor del mundo, como el de la Gran Canaria, España o el que atemoriza al mundo, el ocurrido en el Amazonas brasileño.

Se observan crisis políticas en muchos países, tanto desarrollados como las naciones en vías de desarrollo. En Italia se prevén elecciones anticipadas por la dimisión del primer ministro Giuseppe Conte, quien era la balanza entre el Movimiento 5 estrellas y la Liga, dejando con esto una inestabilidad al interior del país -de la bota-. En España aún no puede resolverse la ingobernabilidad al no ponerse de acuerdo Podemos con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en un plan de gobierno conjunto, impidiendo que Pedro Sánchez pueda realizar su trabajo en el gobierno. De igual manera, la crisis se incrementa en el Reino Unido, cuando el primer ministro, Boris Johnson, recibió el país en medio del inminente Brexit salvaje. Y, en nuestro continente, la crisis económica de Argentina se agrava, así como los conflictos sociales en Brasil. En EU, Trump sigue con sus amenazas comerciales hacia todo el mundo y, en Venezuela sigue todo igual. Aunado a las crisis medioambientales y políticas, se le suman las humanitarias, con una migración desbordada en todo el mundo, comunidades enteras tienen que migrar de su lugar de origen para encontrar mejores condiciones de vida, sin embargo los países destino ya no pueden (o, en algunos casos, no quieren) recibirles.

Así pues, para terminar de describir esta tormenta perfecta que vive la Tierra, no podemos olvidarnos de la crisis económica. En los siguientes meses se hablará de una recesión mundial, puesto que, al estar todo interconectado, los mercados también reaccionan a las crisis políticas, sociales y medioambientales.

En estos días vimos que Alemania está entrando en recesión al caer .1 % en el segundo trimestre del año y la predicción es que la economía alemana también se contraerá en el tercer trimestre, para lo cual, el Banco Central Alemán, el Bundesbank ya prepara un paquete de estímulos para impulsar el gasto de los consumidores. En este sentido, el premio Nobel de economía, Paul Krugman, sugiere que para evitar tal recesión mundial, se debe de incentivar el gasto y dejar atrás la austeridad que adoptó Alemania y arrastró a toda la UE. Esto es cierto, aunque no será suficiente para detener la crisis económica venidera, se deberán adoptar políticas para mitigar los efectos del cambio climático, generar condiciones para los flujos migratorios, así como resignificar la política para mejorar la vida de los ciudadanos del planeta.

POR ADRIANA SARUR
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@ASARUR

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