¿La temporada más (in) feliz del año?

El Trastorno Afectivo Emocional se incrementa durante los últimos meses del año: está relacionado con la disminución de la luz solar en invierno

Brenda Jaet / Caprichos millonarios / El Heraldo de México
Brenda Jaet / Caprichos millonarios / El Heraldo de México

Desde que entramos al mes de noviembre se empieza a sentir un ambiente diferente, una energía festiva: empezamos a ver decoraciones navideñas, promociones en las tiendas, campañas con anuncios de las fiestas decembrinas y hasta comenzamos a recibir algunos regalos.

Todo es una aparente armonía. Hasta te sientes culpable si en ese momento tú no estas feliz o con ganas de festejar. Pero no es así para todos.

Algunos son menos afortunados que otros y sufren de alteraciones que pueden ser la depresión, el trastorno bipolar o la pérdida de un ser querido, se han divorciado, no tienen empleo, están pasando por una crisis personal, o no tienen una buena situación económica; para ellos, las fiestas de fin de año pueden ser un martirio.

El problema se puede presentar en parte por las obvias razones que ocasiona la pérdida, pero también por motivos como: 1) La sobre estimulación que causan las compras; la decoración; la publicidad; las reuniones, tanto familiares como de trabajo, que pueden dejarte emocionalmente exhausto. 2) El cambio de horario: con la luz del día extinguiéndose tan temprano, haciéndose de noche prácticamente a las cinco de la tarde, hay estudios que demuestran que esa es una de las causas de depresión más recurrentes. 3) El exceso de alcohol y comida que nos deja tanta celebración, interfiere con los patrones de sueño habituales o con la ingesta de medicamentos. 4) El tráfico que aumenta notoriamente. 5) Los gastos excesivos en regalos. Y, 6) La inquietud de buscar el regalo perfecto.

Helios Herrera, coach de vida, dice que a esto se le llama Trastorno Afectivo Emocional y que se incrementa 40 por ciento durante los últimos meses del año, ya que está íntimamente relacionado con la disminución de la luz solar durante el invierno.

Algunos de los síntomas, dice Herrera, son la tristeza, la amargura, apatía, irritabilidad y negatividad. Explica también que hay cosas que podemos hacer para aminorar las secuelas de este trastorno; algunas recomendaciones son:

1) Activar el cuerpo: hay que producir endorfinas, por lo que es necesario hacer ejercicio y/o bailar.

2) Busca socializar y no aislarte. Si no tienes una cena el día de Navidad, invítate a una u ofrécete en servicio comunitario; el ayudar siempre da más al que ayuda que al que recibe.

3) Se agradecido. Agradecer es una magia que atrae abundancia y más de lo que retribuyes.

Recuerda que solamente el 10 por ciento es lo que nos sucede, el resto es cómo reaccionamos a lo que esta pasando. Así que la solución está en ti.

¡Felices fiestas!

POR BRENDA JAET
@BRENDAJAETK


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