La semana de los incapaces

Tanto Sheinbaum como Alfaro recibirán como herencia, más que una cifra roja, la sensación de la impericia

La semana de los incapaces

Dos hechos en menos de una semana marcaron la etapa en la que se encuentra la violencia en México. El pasado viernes 14 de septiembre, un comando llegó hasta la plaza Garibaldi en el arranque del fin de semana más patrio, y disfrazados de mariachis dispararon contra personas que se encontraban enfiestándose afuera de un bar en el Callejón de la Amargura. En total, seis individuos murieron por este ataque. Videos del centro de comando de la Ciudad de México mostraron como tres sicarios huyeron de forma sincronizada en motocicletas, como si fuera parte de una secuencia de acción. Más de 60 casquillos de alto calibre fueron recogidos de la escena del crimen.

Mi compañera de páginas Peniley Ramírez contó en Twitter como, al mismo tiempo que llegaban ambulancias y sacaban a los heridos del lugar, la gente alrededor seguía bebiendo y escuchando música. El secretario de Seguridad capitalino dijo que sólo se trató de un ataque directo y que los turistas nunca estuvieron en riesgo.

Para el lunes, conocimos una nueva y patética consecuencia de la ola criminal de Jalisco. Dos cajas de tráiler daban cabida a decenas de cadáveres que ya no cabían en las instalaciones del Instituto Forense. Uno de los vehículos deambulaba por la zona metropolitana de Guadalajara, dejando una estela de olores fétidos que provocaron la condena a nivel internacional. El Estado gobernado por Aristóteles Sandoval ha sido tundido por la violencia impune del Cártel Jalisco Nueva Generación. Además de los cadáveres que ya no caben, hay centenares de casos de personas reportadas como desaparecidas.

Los mandatarios de la Ciudad de México y de Jalisco están por dejar el cargo más o menos por las mismas fechas. En ambas entidades habrá alternancia. Tanto Claudia Sheinbaum como Enrique Alfaro recibirán como herencia, más que una cifra roja, la sensación de la impericia. Una idea de la población de que poco o nada se puede hacer frente a los delincuentes. Una resignación a seguir viviendo así y quizá por eso sea mejor beberse un tequila aunque a unos metros alguien esté tirado sin vida.

Los tráileres de la muerte y los mariachis sicarios son un síntoma más de lo mal que nos encontramos. Son otro ejemplo de que la desgracia puede llegar en cualquier momento a hacer trastabillar a cualquier gobernante que sea omiso, o incluso peor, incapaz. Ahí está una lección para quienes pronto van a ocupar esas oficinas. Dos hechos en menos de una semana. Escalofriante.

CONTRASEÑA: El presidente Peña Nieto confirió a Alfredo del Mazo lo que a ningún otro gobernador en su sexenio: asistir a su informe de gobierno. Puede haber muchas razones políticas para explicar su decisión, pero quizá la de mayor peso es la afectiva. Peña dijo que lo hacía porque ahí inició su carrera política y es a donde volverá cuando la termine. No causaré molestia alguna, le prometió a su pariente en tercer grado. La primera fila de invitados estaba repleta de personajes que también ven al Edomex como su refugio.

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