La probabilidad

El beisbol es un deporte de estrategia y matemáticas que, a veces, parece más cercano al ajedrez que al atletismo

Gustavo Meouchi / De leyenda / El Heraldo de México
Gustavo Meouchi / De leyenda / El Heraldo de México

La teoría de los grandes números dice que entre más grande es una muestra, los resultados se acercan más a su probabilidad. Eso, en cristiano, significa que si, por ejemplo, un evento tiene una probabilidad de ocurrencia de uno entre 100, es muy posible que en el intento uno, cinco o 10, 20 o 50 no ocurra, pero entre más se repita el número de eventos (los números se hagan más grandes) y se acerquen más al denominador, en este caso el 100, es más probable que el suceso esperado se presente en el siguiente evento.

Cuando en el deporte hay equipos que han tenido larguísimas sequías de títulos, es importante que hagan esfuerzos por mantener la calidad, ya que con cada nuevo intento el título está más cerca, siempre que no desesperen y continúen haciendo los méritos necesarios para triunfar.

Los Nacionales de Washington ganaron la primera Serie Mundial de su historia el miércoles, tras un camino cuesta arriba que habría desesperado a cualquiera.

Es el primer título como franquicia, aunque los Senadores, que se pueden considerar sus antecedentes, obtuvieron un campeonato en 1924. La probabilidad tardó en cumplirse 95 años, y, sin embargo, llegó.

Ahora, con los números cerrados, sería fácil ver en este evento sólo a las probabilidades actuando, y seguro tiene que ver, pero, hay un aspecto necesario para que esa probabilidad se cumpla, y es la calidad de las condiciones.

Mejores equipos tienen mayores probabilidades de ganar. Si un cuadro mantiene su calidad o la incrementa, eventualmente obtendrá los resultados esperados, pero si disminuye sus méritos, empezará a disminuir la probabilidad y, aunque eventualmente ganará, el suceso ocurrirá más lejanamente.

Así, tenemos que el secreto es mantener los estándares y la fe. En estos días se escribirá mucho acerca de las condiciones adversas que enfrentaron los Nacionales, incluso antes de que la temporada diera inicio. No llegar a un acuerdo económico con Bryce Harper, su jugador estrella, ensombreció su panorama. Sobreponerse les llevó casi la mitad de la temporada, y a finales de mayo llevaban 12 juegos por debajo de la media.

Con números tan bajos sólo podían aspirar a la postemporada mediante el esquema de comodines. Apretaron aferrándose a esa oportunidad y las cosas empezaron a salir. Llegaron así a la Serie Mundial, siendo el sexto equipo comodín que consigue la corona desde la creación del esquema, en 1995.

Nadie esperaba que su suerte los siguiera mucho tiempo; se medirían con Houston, el mejor equipo de la temporada que había sacado a los Yankees en un pase apretado.

Pese a eso, lograron ganar los primeros dos juegos, pero para el quinto partido la alegría se había esfumado. Habían perdido su ventaja de local en tres derrotas consecutivas y las modelos que decidieron flashear al pitcher de los Astros sólo fueron uno de los muchos signos de desesperación de la afición. Se presentaron de visitantes el martes y empataron. Y aquí estamos ahora, celebrando que el beisbol sea mucho más que números, probabilidades, lances y carreras, que al final trate de inteligencia y corazón.

POR GUSTAVO MEOUCHI

GUSTAVO MEOUCHI

@GMOSHY67

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