La pasarela de Melania


La indumentaria que usa una primera dama es muy importante porque manda un mensaje silencioso pero certero a todo el mundo en muchos sentidos, no solo de su país, de su genero, y de lo que la sociedad vive. A parte se sabe que se convierten en tendencia y referencia de moda.

En días pasados la primera dama de EU junto a su marido hicieron su primer visita oficial internacional a medio oriente, el vaticano y Luxemburgo, entre otros lugares.

La moda históricamente ha sido un medio de expresión para las mujeres que refleja lo que se esta viviendo. Si hay opresión, discriminación, libertad o liberalismo.

En el medio oriente musulmán la moda es un claro ejemplo de la condición en que vive la mujer en donde con algunas inspiraciones religiosas y otras de opresión radical se le exige por ley recato total en varios aspectos: personal, económico, social y religioso.

Por lo que Melania desafió con elegancia, recato, respeto, impecabilidad y un golpe de poder efectivo a la opresión Saudí al usar pantalones en un lugar en donde las mujeres tienen prohibido hacerlo, brillando y dándose a notar en un lugar que mantiene a las mujeres invisibles. Mostrando al mundo que aunque sea a través de lo que te pones puedes hacer un comentario y empoderarte.

No faltó a las tradiciones conservadoras del lugar, utilizando solamente mangas y faldas largas, nada de escotes pero no se cubrió la cabeza como es costumbre para las mujeres.

En Israel, lugar mas liberal de la región pero en donde se requiere cierto recato en las partes religiosas, causó sensación con sus trajes y vestidos modernos, elegantes, finos pero discretos.

Sin embargo, cuando llego al Vaticano decidió si cubrirse la cabeza y cumplió con el protocolo de vestirse de color oscuro como se debe hacer frente al pontífice, ahí lo hizo demostrando profundo respeto y aceptación de las leyes católicas.

Si bien Melania tiene un gran hueco que llenar con el enamoramiento que EU y el mundo tenía con Michelle Obama, pienso que va en buena dirección siendo autentica en sus decisiones de vestuario pero al mismo tiempo sensible al puesto que tiene y el papel que representa.

Ella es un personaje privado y reservado en un rol muy público por lo que su arma de comunicación mas grande en este momento es su guardarropa.

Y Melania lo sabe, pues se ha involucrado personalmente en las elecciones y ha estudiado mucho acerca de los protocolos de vestimenta internacional, rodeándose de gente experta en el tema.

¿Quien paga por su guardarropa?

Tema muy controversial pues no existen leyes que establezcan un presupuesto para el guardarropa de la primera dama. Se supone que lo tienen que pagar ellos mismos, que no pueden aceptar prestamos ni regalos, aunque si se ha dado el caso y entonces las primeras damas donan esos vestidos o joyas para un museo que los exhibe en Washington.

Ralph Lauren responsable del famoso vestido azul en la toma de protesta no quiso dar ningún comentario al respecto. Se sabe de los gustos caros de Melania (su vestido de novia en 2005 de Christian Dior costó $200 mil dls) y de la vida de opulencia de los Trump, por lo que lo mas seguro es que sean ellos quien los paguen.

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