Los retos del nuevo gobierno en Asia

Hay que dejar la tradición de borrón y cuenta nueva. Hay experiencia en dos dependencias: SRE y SE

Los retos del nuevo gobierno en Asia

Faltan cinco meses para que el nuevo gobierno tome posesión; se dará un proceso de transición que renovará los cuadros de la administración pública, incluida la Cancillería y dependencias relacionadas con el exterior. La transición es larga, lo que da la pauta a establecer la ruta crítica de lo que serán los ejes de acción de la nueva administración.

El nuevo gobierno no debe pensar que México es una isla; hoy en día la interdependencia global es inminente. No reconocer esto es retroceder; cerraría las puertas a una gran cantidad de empresas mexicanas que tienen intereses en el mercado global. A partir de lo que se tiene, se puede generar una nueva estrategia en Asia, que abonaría a la tan anhelada diversificación de México.

A pesar de que hay buena voluntad por parte de Trump y López Obrador, eso no garantiza nada, mucho menos conociendo el estilo muy indescifrable del Presidente de EU. ¿Qué podríamos hacer al respecto? Me atrevo a señalar algunos puntos que podrían apoyar a la consolidación de la presencia de México en la región de Asia-Pacífico:

1. Dejar a un lado la tradición de borrón y cuenta nueva. Hay experiencia acumulada en dos dependencias: la Secretaría de Relaciones Exteriores, y Proméxico, de la Secretaría de Economía. Valdría la pena incorporar a ésta última dentro del organigrama de la Cancillería. Hay duplicidad de funciones que podrían absorberse por parte de los departamentos económicos de cada embajada o consulado. Los representantes de ProMéxico podrían complementar a los departamentos económicos de la Cancillería.

2. Establecer cuadros especialistas en la Asia. Muchos diplomáticos son transferidos de una sede a otra y se pierde la experiencia, capital político y relacionista acumulado. Los especialistas en Asia deben ser transferidos a esa región. Con ello se evitaría caer en la improvisación.

3. La paradiplomacia (diplomacia de los gobiernos locales) tendrá que ajustarse a los intereses nacionales respetando las reglas institucionales establecidas para ellos.

4. Complementar los esfuerzos del gobierno con misiones comerciales empresariales en la región. La incorporación de especialistas técnicos de la academia y los egresados de las carreras de comercio internacional y relaciones internacionales tendrán un papel protagónico.

5. Apelar las buenas relaciones con la mayoría de los países de Asia (China, Corea, Japón, Singapur e India), con el objetivo de facilitar acuerdos de complementación económica y de libre comercio. El papel de la cooperación horizontal o sur-sur jugará un rol fundamental en la profundización de las relaciones con los esquemas regionales en Asia.

6. La meritocracia será indispensable. Los mejores talentos nacionales especialistas en la región, tendrán un lugar primordial, de lo contrario, la democratización de las oportunidades quedará incompleta.

7. Los linajes dentro de la Cancillería y dependencias relacionadas tendrán que dar paso a nuevas figuras del cuerpo diplomático. Se debe eliminar el corporativismo de los diplomáticos de coctel. Hay que reducir la incorporación de personal improvisado, a través del artículo 7 de Ley del Servicio Exterior.

 

*Analista internacionalista

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