La matriz energética en el contexto internacional

En la actualidad, la matriz energética como el conjunto de fuentes de energía primaria y secundaria continúa sustentada fundamentalmente por los hidrocarburos

Wendy Briceño Zuloaga / Columna Invitada / Editorial
Wendy Briceño Zuloaga / Columna Invitada / Editorial

La matriz energética en el entorno internacional depende de cuatro factores: el primero es la evolución económica de cada una de las regiones del mundo; el segundo tiene que ver con un mayor número de población que tiene acceso a la energía; el tercer elemento es el cambio climático y los compromisos internacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; y el cuarto factor es la seguridad energética.

Éste fue el tema que presentó Ulises Neri Flores, en el seminario energético que se llevó a cabo en el Palacio Legislativo de San Lázaro, y que en el actual contexto internacional y, sobre todo, ante las tensas relaciones con Estados Unidos, cobra especial relevancia.

En la actualidad, la matriz energética como el conjunto de fuentes de energía primaria y secundaria continúa sustentada fundamentalmente por los hidrocarburos, que como cualquier otra materia prima, sus precios son volátiles, pero por sus características propias y la importancia geopolítica que representa, las variaciones en sus costos en los últimos 100 años han dependido de acontecimientos políticos, conflictos armados, ciclos económicos y cambios tecnológicos.

Para poner en perspectiva el nivel de incertidumbre en la cambiante dinámica de los precios, Neri Flores puso como ejemplo dos variables que no contemplaban los expertos y que cambiaron la tendencia de los precios internacionales de los hidrocarburos: el colosal y desmedido crecimiento de la economía China y su demanda creciente de gas; y la revolución energética estadounidense basada en la explotación de hidrocarburos no convencionales, sustentada en las tecnologías de perforación horizontal y estimulación de formaciones compactas, arenosas o rocosas.

Lo anterior reconfiguró la matriz energética, al reducir el costo del gas de entre 10 y siete dólares por un millón de BTU, a tan solo tres dólares; convirtiendo a Estados Unidos en uno de los principales productores de hidrocarburos del orbe, junto con Rusia y Arabia Saudita, que producen por arriba de los 10 mil millones de barriles por día.

Para dimensionar la importancia de esta reconfiguración, de acuerdo con datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), en el año 2011, las seis reservas más grandes del mundo estaban ubicadas en países que no pertenecen a Occidente, y con regímenes políticos inestables y hostiles hacia Estados Unidos.

Sin embargo, esto ha cambiado radicalmente, Estados Unidos se ha convertido en un país autosuficiente y exportador, con implicaciones de carácter geopolítico para el mundo y de manera particular para México.

Ante un contexto global adverso, incertidumbre y volatilidad en los mercados petroleros, la necesidad de satisfacer la demanda de energía de la población y la economía, y el cumplimiento del Acuerdo de París sobre el cambio climático, cobra plena vigencia el objetivo del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, de establecer una política energética que garantice la soberanía, seguridad y sustentabilidad del sector.

MANUEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ

DIPUTADO FEDERAL Y PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE ENERGÍA EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS

WWW.MANUELRODRIGUEZ.MX

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